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Parecía un viaje familiar, un acercamiento entre la nueva madre y el muchacho, pero la fiesta terminó de la peor manera.

Después de haberse tomado varias medias de ron, Fátima del Rosario Cerda Hernández y su hijastro N.J.G., volvieron a las dos de la tarde, cada uno en su mula para llegar cerca de la hacienda Santa Rita, en Compasawa, municipio de Paiwas.

En la acusación se señala que el día 30 de junio, el presunto homicida, montado en una mula negra, cargaba el arma en sus manos, su madrastra iba en una mula colorada, pero al llegar cerca de la hacienda, aprovechando que su madrastra iba adelante, le disparo por la espalda.

Por el impacto la mujer cayó de la mula, muriendo instantáneamente, luego el homicida se bajó de la bestia y la despojó de una pistola nueve milímetros con ocho proyectiles que la occisa llevaba en la cintura, luego, a unos 300 metros, escondió la escopeta para despistar, y a pie se dirigió al poblado de Río Blanco, donde fue capturado por la Policía el primero de julio.

Se habían programado la audiencia preliminar para las 8:30 de la mañana de ayer, pero fue hasta las once de la mañana que las autoridades policiales presentaron ante la juez María Josefina Vázquez al reo, que dice tener 17 años, pero a nadie le consta porque no tiene partida de nacimiento.

Ante esta situación, la jueza suspendió la audiencia y giró notificaciones al Juzgado de Río Blanco y a la alcaldía del mismo municipio, para que remitan la reposición de la partida de nacimiento, y mandó al médico forense al detenido, para que determine la edad, según los exámenes.

Asímismo, a petición del acusador adherido, Fredy Rizo, también giró notificación al Consejo Supremo Electoral de Managua, para que envíen la partida de nacimiento original del detenido y así seguir el proceso, por lo que estableció la fecha 12 de julio para continuar con la audiencia preliminar.

PADRE LO ENTREGÓ A LA POLICÍA

“Con el dolor de mi alma, él es mi hijo y me duele lo que está pasando, pero también ella era mi esposa y madre de dos hijos, por eso lo entregué a las autoridades para que los juzguen y hagan lo que tengan que hacer, me duele porque me quedaron dos niños menores, uno de diez años y una niña de 14 meses, es no es fácil para mí, ella -mi esposa- le dio mucho cariño, nunca lo maltrataba, por lo que no sé qué fue lo que pasó”, señaló Delvis Francisco Cerda Delgadillo.

El abatido padre y esposo señaló que pase lo que pase, le pedirá a la juez una orden de alejamiento para que el hijo no se acerque a su familia, porque ya no le tiene confianza, ya que si por lo menos hubiera llegado a decirle la desgracia que había pasado, las cosas serían diferente, concluyó.

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