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María Jilma Nikih Castro, de 35 años, no puede evitar las lágrimas cuando recuerda cómo en la penumbra de la noche se colgó de la puerta de un taxi en marcha cuando dos maleantes huían en un carro con su hija, Jayna Michael Nitkini, de 17 años.

El hecho sucedió el pasado 15 de septiembre cuando la comerciante abordó el taxi placas M11078 cerca del mercado Iván Montenegro, junto con su hija y María Elena Hernández, rumbo a su casa en Villa Dignidad.

Al subir al taxi las dos mujeres y la adolescente, ya viajaba en el asiento delantero derecho Moisés Ramón Ortega, quien es acusado por robo con intimidación y lesiones graves en perjuicio de María Nikih y la adolescente.

En la acusación radicada en el Juzgado Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, se indica que al pasar por los antiguos rieles de Sabana Grande, Róger Hernández Soza, conductor del taxi, no siguió la ruta indicada por las pasajeras.

Ante el reclamo hecho por la adolescente, Hernández detuvo la marcha del vehículo de manera brusca y acto seguido Moisés Ortega sacó del taxi de un golpe a María Elena Hernández.

Al ver esta situación, María Nikih bajó del automóvil para auxiliar a su amiga, quedando dentro del taxi la adolescente, situación que fue aprovechada por Ortega para intimidar a la menor con un picahielo que le puso en el abdomen.

Al ver que su hija era intimidada, la comerciante entregó a los maleantes los C$6,400 correspondientes a la venta del día de su negocio; pero Hernández  reanudó la marcha del taxi llevando consigo a la hija de María Nikih.

Aunque la comerciante se colgó de una de las puertas del taxi, al final cayó, sufriendo quemaduras por fricción en la piel, mientras Jayna Michael Nitkini era sacada del vehículo de un puñetazo en el rostro dado por Ortega a unos 100 metros del lugar donde cayó su progenitora.

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