•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Romper el cascarón que lo mantenía como embrión literario no fue tarea fácil para el joven nicaragüense radicado en  Estados Unidos, Roberto Carlos Pérez, quien tardó trece años en escribir su primer libro, una obra de cuentos titulada Alrededor de la medianoche y otros relatos de vértigo en la historia.

Pérez es de origen granadino, estudió en la escuela de bellas artes Duke Ellington School of Arts y se graduó en música clásica por Howard University. Es investigador de la obra de Rubén Darío (ha participado en festivales y homenajes dedicados a preservar la memoria del poeta nicaragüense), además es máster en literatura Medieval y de los Siglos de Oro por la Universidad de Maryland.

Acerca de su obra primigenia confesó que con ella recuperó su lengua materna, es decir, “la lengua en que Cervantes escribió «El Quijote», Calderón «La vida es sueño», Góngora «Las soledades» y un desconocido juglar, hace casi mil años, la epopeya más grande que han visto los siglos de la lengua española: «El cantar de Mio Cid». Asimismo, dijo que un escritor es el cúmulo de todo lo que lo antecede y se siente dichoso de ser parte de esa tradición.

“El libro es un recorrido por la historia nicaragüense, desde la Conquista hasta el desplome de las Torres Gemelas y el Pentágono en 2001. A través de los ocho cuentos se va revelando todo un país, con sus aciertos y desaciertos, tristezas y sinsabores, pero que el final es nuestro país. No pretende contar la historia oficial de Nicaragua sino aquella que no recogen los textos de historia y que en este caso es contada por personajes marginados”, explicó sobre el contenido.

Éxito

Asimismo, reconoció que cuando terminó de escribir los cuentos pensó que ni su familia los leería.

No obstante, su libro ha sido afortunado, según sus propias palabras, y considera que es parte de las alegrías de su vida, pues ya va  por su tercera edición.

“Nunca tuve la ambición de escribir un libro. Solo pretendía contar una historia a la vez, una historia conmovedora, que calara hasta los huesos. Pero cuando escribí el último cuento, «Ruinas», que no es el último que aparece en el libro, caí en la cuenta de que estaba unido por el dolor de un país y su gente”, manifestó Pérez.

Su libro cuenta con la particularidad de que el poeta mexicano José Emilio Pacheco (Q.E.P.D.), ganador del Premio Reina Sofía y del Cervantes, lo leyó y esta fue su opinión: “Para comenzar, creo que es el mejor primer libro de cuentos que he leído en mucho tiempo y el mejor libro de cuentos nicaragüenses que he visto desde Los monos de San Telmo, de Lizandro Chávez Alfaro. Por supuesto, no he leído toda la narrativa de Nicaragua y muy bien puedo ser injusto llevado por mi entusiasmo”.

Comprometido

Y ante tal honor, Pérez refiere: “José Emilio fue un rayo de luz que nos tocó de forma inigualable con su bondad y su talento a todos los que tuvimos la dicha de pertenecer a su círculo de amigos. Sin embargo, para mí fue más que eso, pues vio en mí lo que yo no podía ver: un futuro real en la literatura. Sus palabras, sacadas del baúl de los recuerdos porque su intención fue que fuesen escuchadas, aún hoy me estremecen. ¡Imaginate, decir que un libro de cuentos de un autor desconocido es el mejor libro de cuentos nicaragüenses después de «Los monos de San Telmo» es un halago y, a la vez, una gran responsabilidad!

Admiro mucho a Lizandro y estoy convencido de que su libro es insuperable. Sin embargo, José Emilio dijo lo que yo, desde mi humildísimo puesto en este inmenso banquete que es la literatura, no puedo decir.”

Pérez confiesa que decidió iniciarse en el cuento porque es lo más parecido a un poema. “Un cuento requiere de una alta dosis de condensación del lenguaje. Hay que tensar la lira y eso solo se logra con oraciones certeras, como en el verso. A un cuento no le puede sobrar ni faltar nada. Como decía Cortázar, tiene que ganar por knockout”, definió.

En cuanto a cómo combina la música y la literatura, aseveró que “son dos pasiones y como todas las pasiones, requieren de una gran cuota de sacrificio. Escribo y practico la trompeta todos los días. Y solo hago vida social cuando tengo el proyecto en manos bien amansado. Creo muy poco en la inspiración, pero si llega, que me encuentre trabajando”.

Roberto Carlos Pérez estará próximamente en Nicaragua para dictar una conferencia sobre Rubén Darío en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, asimismo, presentará la tercera edición de este libro el 14 de junio, en la embajada de México.

Este inquieto escritor, ahora que ya rompió el hielo sigue su camino, sin prisa y a paso firme, por lo que desde hace cuatro años está escribiendo una novela corta que espera terminar próximamente.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus