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Estimados miembros del Consejo Editorial de la Academia Nicaragüense de la Lengua (ANL):

No les pediré una explicación acerca de la negativa del sello editorial de la ANL a mi tesis de doctorado Ideas estéticas y políticas de las vanguardias nicaragüenses (1918-1933) Tomo I, Salomón de La Selva, Cum Laude y candidata al Premio Extraordinario de Tesis de la Universidad de Salamanca, programa docente en “Vanguardia y posvanguardia en España e Hispanoamérica.

Tradición y ruptura en literatura hispánica. Sin embargo, quisiera compartirles mis impresiones. 

La Danse macabre

Al recibir el veto de su Consejo Editorial, no pude dejar de pensar en la Danse macabre, una tradición occidental de origen medieval que aparecía representada en los frescos de los muros de los cementerios. Recuerdo haber visto algún fresco en el Convento de los Santos Inocentes en París. Seguramente vino a mí este recuerdo porque su negativa, en vez de argumentar sobre la calidad de mi investigación, se refiere a una especie de reunión de beneméritos vivos y muertos intocables, irreprochables, inmunes a toda crítica, y que parecen estar muy por encima de la Lengua (la Langue) como mentira y de la Lengua como acercamiento a la verdad. 

Regresando a la tradición de la Danse macabre, los muertos arrastran a los vivos, como si los sacaran a bailar, y los vivos se resisten en vano ante una farándula de la que son protagonistas: “¡Bailad, bailad malditos!”. El género fue tan popular en Europa precisamente porque la pareja que baila es un doble, baila con su propio esqueleto. Eso impacta terriblemente al espectador porque recuerda que hasta quienes andan orondos entre nosotros, acabarán miserables esqueletos. La tradición habla de una muerte súbita, muy popular en el tardo medioevo no solo debido a las plagas que azotaban, sino también porque se representaba a la muerte como igualdad, es decir como única igualdad en un mundo que, sustentado política, social y económicamente en la desigualdad considerada divina, señalaba a cada uno, y para toda su vida, determinado lugar dentro de determinada capa social, determinado gremio o cofradía, en cuya rígida jerarquía era imposible el ascenso de una clase a otra y más imposible la rebelión contra este orden.

  • La caída del bloque socialista y la consolidación del capitalismo salvaje nos confirma una vez más, que la única posibilidad de igualdad entre seres humanos se nos presenta de manera natural solamente con la muerte, pues en vida la igualdad seguirá siendo una utopía en distopía.

Para la muerte no hay ni privilegio ni deferencia que valga, tema que ha sido tratado de manera gálica por varios autores a lo largo de los siglos: Guyol Merchant, Hans Holbein, el Joven, Johann Rudold Schellenberg, Thomas Rowlandson, Richard Dagley, Joseph Sattler, Alberto Martini, Frans Masereel, entre otros. Es en el mensaje de igualdad que debe verse la clave de la popularidad de la danza de la Muerte. 

La igualdad: una utopía en distopía

La caída del bloque socialista y la consolidación del capitalismo salvaje nos confirma, una vez más, que la única posibilidad de igualdad entre seres humanos se nos presenta de manera natural solamente con la muerte, pues en vida la igualdad seguirá siendo una utopía en distopía. 
Nuestro gremio literario tampoco sigue representando el idealismo de don Quijote, claro está; sin embargo ¿por qué empeñarse en convertirlo en un campo minado? Demás está decir que Salomón de la Selva también perteneció al gremio de las Academias de la Lengua y como nicaragüense debería ser considerado entre los muertos beneméritos y ser invitado al baile. ¿Por qué seguimos considerándolo como un extranjero? ¿Acaso no conforman las Academias una gran familia? La selectividad de algunos miembros del Consejo Editorial con nuestros muertos les aleja del mensaje que conlleva la Danse macabre, tradición que a su vez, se aleja a través de los siglos de lo personal a lo colectivo y del tema religioso a lo secular, hasta llegar a dos palabras que conocemos bien: liberté, égalité. 

Discriminación y prepotencia machista

En la breve nota de su veto, no existe sino discriminación por razones personales, por ideología, por vínculos familiares, sin faltar la prepotencia machista, ya que algunos académicos vetaron mi trabajo sin siquiera leerlo. Todo ello se opone al artículo primero de su Acta Constitutiva publicada como estandarte en su página institucional. Ninguna de esas razones habla de mi trabajo, o de su redacción, o de la bibliografía, o de la propuesta crítica que plantea una modernización en la forma provinciana de hacer transducción en Nicaragua, o de los problemas que esta propuesta plantea. 

Por lo demás, siempre tomo las cosas positivamente. Su veto ha sido para mí de mucho provecho como un experimento in situ, pues viene a confirmar una de mis hipótesis de trabajo: que la élite literaria en Nicaragua sigue comportándose como si no conformáramos una sociedad estratificada en clases sociales, sino como si se tratara de una sociedad de castas. Esto ha dificultado y sigue dificultando la transducción y la verdadera conformación de un canon literario en nuestro país. 

Sin embargo, las cosas han cambiado un poco, señores, y lamento ser yo la que traiga esta noticia. Un repaso a las tesis sobre vanguardias publicadas en los últimos diez años, acabaría con la ilusión de algunos de que soy una voz que clama en el desierto. Como generación, pertenezco a esa nueva crítica. No necesitan abrirnos el paso. Ya nos encontramos andando. 

Preguntas ineludibles

Regreso a las reflexiones finales de mi tesis doctoral: ¿qué quiere decir cuando se afirma que algo es universal? ¿tiene la Literatura un valor ahistórico (por los siglos de los siglos)? ¿quién toma esas decisiones de valoración? ¿quiénes somos los escritores para ser embestidos con tan favorable estatus aristocrático y dejar a los demás en un estado plebeyo? ¿es que en realidad los escritores, los académicos e intelectuales somos la sal de la tierra? ¿no será que se trata de un pensamiento deseoso, es decir, el sueño de lo humano universal? O ¿no será que seguimos estando en aquello de que las ideas hegemónicas son las ideas de la clase precisamente hegemónica? ¿basta con afirmar la desigualdad? 

Un veto al estilo del realismo mágico

A pesar de la breve nota de su veto, escrita con el estilo literario del realismo mágico y tan alejada de lo verdaderamente académico, muy pronto mi trabajo será publicado en Nicaragua, España y los Estados Unidos. Sin más, reciban un abrazo.

Concluyo, para información del lector, transcribiendo el veto aludido que recibí el 14 de julio pasado: “En mi carácter de secretario de la Academia Nicaragüense de la Lengua, atentamente le comunico que nuestro Consejo Editorial, en sesión del día miércoles 13 de julio, dictaminó sobre su solicitud para que su tesis doctoral llevara el sello de nuestra Casa: por considerar que su investigación se expresa en términos discutibles contra miembros beneméritos, difuntos y vivos, de nuestra Academia, se decide, por mayoría, no prestar su sello editorial para la publicación de su obra; a la vez, se abstiene de emitir juicio sobre los resultados de su trabajo y el derecho que le asiste de publicarla o presentarla bajo otro sello editorial.

Sin otra referencia, le saluda cordialmente. / Pedro Xavier Solís Cuadra / Secretario”.
 

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