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Dos recientes aportes de nuestro amigo y colega Aldo Díaz Lacayo (Managua, 1936) se suman a otros suyos de igual seriedad e importancia dentro del desarrollo de la historiografía y el pensamiento nicaragüense contemporáneo. Ambos facturados por el sello editorial Aldilá editor (o acrónimo formado por las sílabas iniciales de su nombre y dos apellidos), el primero apareció en 2016 y el segundo este año. 

Dos obras recientes 

He aquí sus títulos La Guerra Nacional/Omisiones históricas: una revisión crítica que evidencia las versiones distorsionadas que se han formado de ese acontecimiento histórico en el imaginario popular a través del tiempo. Y Sandino / Plan de realización del supremo sueño de Bolívar: ensayo sobre la veta histórica liberacionista del General de hombres libres, continuador del Libertador. Sandino -sostiene Aldilá-, “es casi completamente desconocido, a pesar de su inmenso aporte cualitativo a la lucha regional ideológica y militar. Increíblemente, solo reconocido por los Estados Unidos como responsable de la primera derrota militar en el extranjero, antes de Vietnam”. 

Selser, Toynbee, Stimson, Gámez, Salvatierra

Pero conviene afirmar que numerosas obras de valor incalculable, al menos para la élite lectora, ha lanzado su modesta editorial con decoro tipográfico. Me refiero, entre otras a La Restauración Conservadora y La gesta de Benjamín Zeledón/Nicaragua USA, 1909-1916 (2002) del argentino Gregorio Selser (1922-1991); Los Estados Unidos, México y Nicaragua / Sandino, Diomedes de América (2003) del historiador inglés Arnold Toynbee (1889-1975); La política de los Estados Unidos para Nicaragua / El Pacto del Espino Negro (2004) del estadista norteamericano Henry L. Stimson (1867-1950); y La Guerra Nacional (2005), un par de volúmenes: uno de José Dolores Gámez (1851-1918) y otro de Sofonías Salvatierra (1882-1964), ambos renombrados historiadores nacionales. No es superfluo afirmar que a estos cinco títulos le preceden brillantes estudios preliminares de Díaz Lacayo.

Alexander, Zambrana, Aldilá

No es el caso de dos obras más que ha promovido Aldilá editor: Sandino / Relato de la revolución de Nicaragua (2015), segunda edición de la primera novela del combatiente colombiano Alfonso Alexander (1907-1985), presentada por Fernando Solís Borge, colaborador de Aldo; y Rubén Darío / todo humano todo corazón (2016) del entusiasta dariano Armando Zambrana (Managua, 1950). Desde luego, hay que reconocer también las obras de Aldilá publicadas bajo su sello editorial. Ante todo, Gobernantes de Nicaragua: 1821-1856 / Guía para el estudio de sus biografías políticas (1996), con una segunda edición ampliada hasta 1979, y con prólogo del suscrito en 2002; y el primer capítulo de su libro, aún inédito sobre los pactos políticos de Nicaragua: Acuerdos Jerez / Martínez: 1856-1857 (1999). Luego, Nicaragua / Una reinterpretación / el inconsciente colectivo (2004), La segunda independencia: 1810-2010 / Bicentenario (2010), Un enfoque de las luchas actuales de los pueblos latinoamericanos, tanto revolucionarios como reformistas; y Las tres revoluciones independentistas de América / desde la historia de Nicaragua (2013). A saber: la de los colonos españoles del siglo dieciséis (ejemplificada por la rebelión de los hermanos Contreras en 1550, la de los criollos durante la emancipación política –que culminaría con la batalla de Ayacucho en 1824– y la de los mestizos, aparecida en 1999 con la llegada al poder en Venezuela por los votos de Hugo Chávez Frías. Revolución mestiza, según Aldo, que “arrastra las tareas inconclusas de los criollos, sobre todo el unionismo latinoamericano de Bolívar y el antimperialismo Sandinista. 

Bolívar y Urtecho

Dos obras más de Aldilá habría que destacar. Primera: El Congreso Anfictiónico / Visión bolivariana de la América anteriormente española (2002), galardonada con el Premio Nacional de Historia “Tomás Ayón” (2001), convocado por el Banco Central de Nicaragua; en ella, por ejemplo, refiere pormenorizadamente la participación centroamericana en la iniciativa de Bolívar y puntualiza su dimensión latinoamericanista frente al monroísmo, propugnador de la hegemonía continental de los Estados Unidos. Y segunda: la magna compilación documental del canciller nicaragüense José Andrés Urtecho (1875-1938), Archipiélago de San Andrés / Legítimos derechos de Nicaragua a la luz  de la justicia y de la historia, financiada por suscriptores de honor. Aparte de la debida introducción de Aldilá, contiene prólogo de Norman Caldera Cardenal, entonces ministro de relaciones exteriores. No está de más decir que esta edición carece de precedentes en su género. 

“La otra historia”

Formado culturalmente en México, Aldilá aprendió ahí a ser proindigenista y su experiencia diplomática en Venezuela lo condujo a fundamentar sus principios y conocimientos bolivarianos. Más aún: motivado por su juvenil fogueo guerrillero y militancia política de izquierda, se dedicó a estudiar casi sistemáticamente la historia de Nicaragua, reinterpretándola. Mejor dicho: cuestionando la convencional y proponiendo “la otra historia”, marcada por lo originario con sentido revolucionario. Así lo expuso en su magistral ensayo sobre las culturas aborígenes, la conquista y el coloniaje, el proceso independentista y nuestros días en la obra “Nicaragua: patrimonio cultural y natural” (Unesco / Unión Fenosa, 2013).

Fuentes ideológicas

Por lo demás, su talante ideológico lo ha conformado a través de la sicología social, de su impronta marxista y del pensamiento vivo de Sandino, entre otras fuentes. No es gratuito que desde hace algún tiempo labora en el proyecto de editar temáticamente la escritura completa del Guerrillero de nuestra América. 
En síntesis, además de reflexionar como nadie sobre el pasado, Aldo Díaz Lacayo se ha consagrado a profundizar con visión estratégica de la geopolítica global siempre en crisis, como lo expuso en su discurso pronunciado el 11 de mayo de 2017, tras recibir la Medalla de Honor en Oro de la Asamblea Nacional. 

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