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Nona Fernández y su incapacidad para olvidar reciben Premio Sor Juana en FIL

Foto por: EFE

La escritora Nona Fernández habla después de recibir el premio de literatura Sor Juana Inés de la Cruz.

El Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz, dotado con 10.000 dólares, reconoce desde 1993 a las mujeres escritoras del mundo hispano por una novela publicada originalmente en español.

La escritora chilena Nona Fernández recibió hoy el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz por su novela "La dimensión desconocida", en un acto en que animó a los escritores jóvenes a escribir con una "responsabilidad histórica".

En la entrega del reconocimiento, enmarcada en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el venezolano Daniel Centeno, quien ejerció como miembro del jurado en su 25 edición, resaltó que la autora y actriz ha reconocido en varias ocasiones tener una "incapacidad para el olvido".

Su libro "La dimensión desconocida" es "tan incómodo como debe ser la buena literatura", y plasma "el arte de indagar en nosotros mismos".

El jurado, también integrado por los mexicanos Eduardo Antonio Parra y Cristina Rivera Garza, eligió el texto como ganador por unanimidad, porque hace una "actualización de la memoria histórica de su país", partiendo de un hecho real "que sacudió a la oposición chilena en plena dictadura".

Fernández integra "una visión híbrida pop en el relato en el que se advierte una convergencia de recursos, técnicas y géneros", reza el acta.

Tras recoger el reconocimiento, la actriz (Santiago, 1971) pronunció unas palabras en las que recordó el discurso que dio el presidente chileno Salvador Allende en la Universidad de Guadalajara en 1972.

Entonces, el presidente dijo la frase, ahora "manoseada", de que "ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica". Partiendo de esta, Fernández aseguró que "ser escritor y no ser revolucionario debería ser también una contradicción hasta biológica".

Instó a los jóvenes autores a "escribir bien, pero hacerlo también con responsabilidad histórica".

"Tenemos el privilegio del manejo de la pluma; hagamos con él algo que dinamite, que nos explote en la cara".

La escritora aseguró que le interesa construir la "memoria colectiva", no la que se encuentra en museos y memoriales, sino la conformada por "retazos de unos y otros; ese monstruo terrible inclasificable que reclama y exige".

En relación con Sor Juana (1651-1695), la poeta novohispana que da nombre al premio, recordó que la primera vez que se acercó a la poesía fue a través de sus versos, que una monja de su colegio les hizo leer diciendo que pertenecían a "una antigua hermana mexicana que escribía poemas".

Tras lanzar algunos pensamientos sobre cómo habrán sido los últimos días de Sor Juana, quien fue víctima de una epidemia de peste, se comprometió a "escribir y leer" todo lo que ella no pudo por morir a temprana edad.

Y también, a "intentar dinamitarlo todo con una ráfaga de poemas", concluyó.

El Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz, dotado con 10.000 dólares, reconoce desde 1993 a las mujeres escritoras del mundo hispano por una novela publicada originalmente en español.

En ocasiones anteriores han ganado este reconocimiento autoras como la española Almudena Grandes, la nicaragüense Gioconda Belli o la argentina Claudia Piñeiro.