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Muchos de nosotros estamos motivados para entrenar, por diferentes razones. Algunos quieren mejorar su desempeño en el campo o ganarle a la competencia. Otros quieren mejorar su calidad de vida para disfrutar mejor sus actividades del día a día. Algunos, querrán simplemente verse bien.

Sin importar cuál es el factor motivante que te lleve a entrenar, lo que nos empuja a todos es algo similar. Todos buscamos automejorarnos y sentirnos mejor de nosotros mismos. Sin importar si eres un atleta que desea ganar una competencia, funcionar mejor a diario, o solo verte más sexy en el espejo, todos estos están arraigados a un deseo profundo de ser y sentirnos mejores versiones de uno mismo. 

Buscamos esa misma sensación en nuestras vidas también. Puede ser el atleta, el profesional que trabaja duramente o el padre que se queda en casa, todos deseamos acelerar con nuestros trabajos, posesiones, relaciones, entre otras cosas, porque estas nos ayudan a identificar quiénes somos. Las asociamos con nuestro éxito y el éxito nos hace sentirnos bien. 

Cómo entrenamos es una excelente representación de cómo escogemos vivir nuestras vidas. Como en la vida, los entrenamientos deben ser atacados con cuatro características claves: Propósito, Persistencia, Pasión y Orgullo. Cuando estas características trabajan juntas crean un efecto mayor a lo esperado si se trabajaran de manera individual.

Propósito:

Una meta. Esto le da razón de ser a tus esfuerzos. Es más seguro que cumplas con tus objetivos hasta el final si existe un propósito para hacerlo. 

Persistencia:

Si algo vale la pena entonces vale el esfuerzo. La persistencia y el arduo trabajo son la clave para lograr nuestros objetivos con una sensación de logro. El entrenamiento a veces puede agotar nuestra fortaleza física y mental y es esta persistencia que te ayudará a sobrellevar los obstáculos.

Pasión:

Una palabra que promueve al entusiasmo, energía positiva y como resultado, el éxito. Enamórate de lo que estás haciendo y recuerda por qué es importante para ti. La pasión sobrepasa la técnica. Cuando uno es apasionado tiende a separarse de la mediocridad. Cuida las pequeñas cosas con pasión y las grandes se lograrán por sí solas. 

Orgullo:

Tener una sensación de orgullo en tu entrenamiento es clave. Aquí es donde estás orgulloso de tu viaje y tu recompensa al final. Tu entrenamiento es parte de tu identidad. La gente mediocre tratará de apagar tu fuego y achicar tus ambiciones, pero las grandes personas también te harán sentir como los grandes. Junto con el orgullo está el respeto y es imperativo que te respetes y que respetes tu entrenamiento y a tus oponentes. Aun en las caídas, pérdidas y fracasos uno tiene la oportunidad de aprender y automejorarse.  

Si logras utilizar estas cuatro características de una manera sinérgica en tu entrenamiento y en tu vida tendrás una mejor perspectiva para ser exitoso. Haz a un lado las cosas tóxicas que interfieren con tus metas, la mala dieta, los malos hábitos y sobre todo a la gente negativa. ¿Por qué no deberías de ser merecedor de lo mejor si estás dando tu mejor esfuerzo a diario? Después de todo, ya sea que tu entrenamiento sea una necesidad o un deseo, es importante para ti y como tal merece tu mejor esfuerzo. Así como en la vida, si vale la pena hacerlo, vale la pena hacerlo bien. Si vale la pena tenerlo, vale la pena esperar por ello. Si vale la pena obtenerlo, vale la pena pelear por ello. Si vale la pena experimentarlo, vale la pena dedicarle el tiempo necesario. Te animo a que pongas en práctica estas cuatro características tanto en tu entrenamiento como en tu vida y sobre todo te invito a nunca estar satisfecho, siempre debes tener deseos de seguir mejorando con propósito, persistencia, pasión y orgullo.  

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