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Marling Patricia Meza Burgos tiene 36 años de edad, pero más de dos tercios de ellos (25 años) pasó estudiando para alcanzar su sueño de ser médico especialista en ginecología, carrera en la que se siente realizada.

La doctora Meza Burgos es natural de Boaco, donde nació en diciembre de 1978 en el seno de una familia que se dedica a la actividad agropecuaria, ya que su papá es agricultor y ganadero, y su mamá se dedica en casa a procesar productos lácteos en forma artesanal. 

A los 20 años de edad, ella ya era médico general egresada de la Facultad de Medicina de la UNAN-Managua y a los 21 ya había hecho su internado de un año en el hospital Regional de Juigalpa. Luego hizo 3 años de especialidad en ginecología en el Hospital Bertha Calderón, de Managua, después viajó al exterior para estudiar una subespecialización en cáncer ginecológico, en el Instituto de Cancerológica de Lima, Perú.

Casada y con su primer hijo en camino, la doctora Marling Meza tiene una agenda bien apretada, ya que por la mañana trabaja para el programa oncológico del Hospital Solidaridad, del Seguro Social, y por la tarde atiende en la Clínica Perinatal.

¿Cómo descubrió su vocación para esta profesión?
Cuando estaba en el último año de bachillerato me dije yo no quiero ser parte de los que no clasifican en la universidad y tomé la decisión de prepararme un año completo para el examen de admisión, haciendo cursos de matemáticas, biología y español, y eso dio resultados positivos. El día del examen puse medicina como única opción. Puse,  primera opción, Medicina; segunda opción;  ninguna,  y tercera opción, ninguna.

Y si no clasificaba, ¿qué hacía usted?
Entonces, si no quedaba en esa, iba a intentar el año siguiente, era un riesgo, pero era lo que yo realmente deseaba estudiar.

¿Qué satisfacciones le ha dado esta profesión?
Primero, ayudar y conocer mucha gente, en segundo lugar, ser el médico de  la familia, porque mi familia primero cree en mí y después en los demás, en tercer lugar, es una profesión que me ha servido mucho para madurar como persona y como profesional, pues enseña a aprender a tratar a la gente, aprender a vivir en comunidad.

¿Qué extraña del Boaco de su infancia?
Ha cambiado un poquito el clima, ahora es más caliente, pero creo que eso es global y como los pueblos van creciendo hay más peligro, más exposición a las olas de violencia, entonces uno está más guardado en casa,  ya no se sale como antes que se jugaba en la calle hasta las 9:00 de la noche, ahora a las 6:00 de la tarde todo mundo para adentro.

¿Cómo afecta el cáncer en Nicaragua?
Lamentablemente nuestro país está en los lugares más altos de muertes por cáncer del cuello del útero, cerca de 800 casos nuevos al año se reportan, de los cuales el 30 a 40 por ciento está muriendo anualmente, porque llegan en estadíos avanzados, en segundo lugar, está el cáncer de mamas, por ejemplo en el hospital Bertha Calderón.

¿Qué tan caro resulta la atención en caso de cáncer?
El cáncer es una enfermedad que implica muchos gastos y gracias a Dios en Nicaragua tenemos un sector público que atiende casos de cáncer ginecológico y de mamas, como el hospital Bertha Calderón y tengo entendido que también el Roberto Calderón. El Minsa atiende pacientes, ya sean jubilados o del seguro activo, a los que le cubre el 100%  de la patología, desde los estudios para diagnóstico, cirugía, quimioterapia, radiación, todo.

¿Su mayor logro?
Primero, mi realización profesional qua ha sido en sentido ascendente, segundo formar mi familia, soy una mujer casada, esperando mi primer hijo, muy bello. 

¿Mayor virtud?
Ser tolerante y perseverante. Ser tolerante me ha ayudado a no tener conflictos con las personas y perseverante  al pensar siempre que mañana va a ser un mejor día. 

¿Mayor defecto?
Impaciencia.  Tal vez porque quiero que todo sea rápido, inmediato, que todo sea perfecto, como yo quiero y a veces esas cosas no salen así.

Si pudiera cambiar algo de su vida, ¿qué sería?
Yo creo que nada, estoy contenta con el lugar donde nací, el hogar donde nací, con los padres que tengo y con la vida que estoy llevando.

  • 800 casos nuevos de cáncer del cuello del útero se reportan al año en Nicaragua.
  • 100 por ciento de las patologías cubre el Minsa a las pacientes de cáncer ginecológico.
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