Paula Andrea Arce de Chamorro
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El colon  o intestino grueso es la parte del tracto digestivo encargada de transportar y eliminar los desechos provenientes de la digestión.

Este proceso es de gran importancia y por tanto, debemos velar para que sea normal.

Las evacuaciones de materia fecal varían de persona a persona, la normalidad oscila desde tres veces al día hasta tres veces por semana,  lo importante es que sean blandas, formadas, lisas, abundantes, acompañadas de la sensación de “quedé liviana(o), limpia(o) o evacuelo suficiente”.

Es anormal lo siguiente:

Tener evacuaciones duras, en forma de bolitas o aglomeración de bolitas independiente de la frecuencia.

Tener evacuaciones fraccionadas o  “chingastosas” independiente de la frecuencia.

Tener evacuaciones suaves, formadas, pero insuficientes o quedando con la sensación de que aún tengo que evacuar más.

Tener evacuaciones suaves, formadas, pero con poca frecuencia (mayor a tres días).

Si tienes alguna de estas alteraciones comienza a trabajar mejorando tu funcionamiento intestinal.

La acumulación de heces puede producir:

Aparición de hemorroides.

Dolor e inflamación a nivel del colon.

Alteración de la mucosa del colon con predisposición a la aparición de tejido y células anormales y hasta cancerosas.

Absorción de toxinas provenientes de la materia fecal, desde el colon hasta la sangre con síntomas que pueden ser desde dolor de cabeza hasta toxicidad a nivel del hígado y cansancio, entre otros.

Influye negativamente en el control del peso.

Los niños, mujeres y ancianos son los más afectados con este síntoma. Si padeces de esta dificultad consulta a tu médico y sigue las siguientes recomendaciones:

Consume abundantes fibras provenientes de las frutas y vegetales: sobre todo de papaya, pitahaya, mango, naranja con hollejo,  tamarindo y todos los vegetales. La espinaca y la remolacha tienen un efecto increíble en la evacuación de heces.

Incrementa el consumo de cascarillas y semillas: como el salvado de trigo, la avena, el afrecho, la linaza molida, la chía molida o el psyllium.

Incrementa el consumo de agua a 2.5 o 3 litros al día: la fibra debe hidratarse en el colon para formar un bolo de materia fecal con suficiente volumen que desencadene la defecación. Consumir fibra sin incrementar los líquidos endurece la materia fecal y dificulta la evacuación.

Consume grasas saludables en cada tiempo de comida: la grasa lubrica y facilita la defecación, adicionar un poco de aceite de oliva a las ensaladas, los vegetales o al huevo de la mañana, incluir el aguacate como acompañante son opciones bastante efectivas en compañía de las otras para mejorar la evacuación.

Muévete: el ejercicio promueve los movimientos del colon, por esta razón es necesario incluirlo como una de las estrategias.

La limpieza del colon es necesaria para que te sientas más sana, liberes toxinas y protejas la estructura de tu intestino. Vigila tu hábito intestinal y llévalo a la normalidad.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus