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Desde que estaba niño, Julio César Hernández  soñaba con ser médico, pero nunca se imaginó que algún día se iba a dedicar a cuidar una de las partes más delicadas del ser humano, como es el sistema nervioso central, a través de sus conocimientos como especialista en neurología clínica.

Nacido en la ciudad de El Viejo, Chinandega, en diciembre de 1977, Julio César Hernández Mejía vivió toda su infancia y juventud en el Occidente de Nicaragua, ya que sus primeras letras las aprendió en una escuelita pública de su ciudad natal y su secundaria y carrera de Medicina General en la ciudad de León.

Además de médico-cirujano graduado en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), el doctor Hernández Mejía estudió medicina interna y neurología en la Universidad de San Carlos, y en el hospital general San Juan de Dios de Guatemala. Luego hizo una especialización en epileptología en la Universidad de Case Western y en hospitales universitarios de Cleveland, Ohio, Estados Unidos.

Actualmente, el doctor Hernández presta sus servicios en una clínica de Managua, donde atiende pacientes con problemas del nervio ciático, del sistema nervioso central, periféricos, con derrame cerebral, dolores de cabeza y especialmente pacientes con epilepsia que no se controlan fácilmente, entre otros.

¿Cuántos epileptólogos hay en Nicaragua?

En realidad cualquier neurólogo puede ver pacientes con epilepsia, pero epileptólogos, creo que solo habemos dos en este momento en el país.

¿Qué tantos problemas neurológicos afectan a la población nicaragüense?

La enfermedad neurológica en general se puede dividir en diferentes grupos, por ejemplo, la enfermedad cerebrovascular o derrame como le llaman, está entre las primeras causas de enfermedad y mortalidad en el mundo, esto como consecuencia  del alto índice de hipertensión arterial y de diabetes.

En el caso de la epilepsia, ¿cuál es la situación?

La epilepsia, aunque no es una enfermedad tan común, hoy en día se viene tratando de sacar de las sombras, porque ha sido una enfermedad que históricamente se ha catalogado como  algo místico, mágico, pero en la medida que la aprendemos a diagnosticar, aprendemos a referir a los pacientes con las personas que pueden manejarlas.

¿Cuál es la enfermedad neurológica más común de los nicas?

La enfermedad más común es el dolor de cabeza, la cefalea. De hecho, es el dolor más común en el ser humano y es la segunda causa de consulta general, después de la hipertensión arterial, en todo el mundo.

¿Cuáles son las causas de las cefaleas?

No hay una causa determinada como tal, están las que se llaman cefaleas primarias, donde están dos que para mí son muy importantes, o más comunes, como la migraña, está un subgrupo que se llama cefaleas tensionales y están las secundarias, que son aquellas que son causadas por tumores, infecciones del sistema nervioso y otras por traumas, que pueden hacer que el paciente tenga dolor de cabeza.

En el caso de la epilepsia, ¿existen causas externas o internas que la provoquen?

Hablando de los orígenes de la epilepsia, esta se clasifica en tres grandes grupos: las epilepsias que son de origen genético, que existe una relación familiar; las epilepsias estructurales y metabólicas que tienen una causa conocida, como un accidente automovilístico con trauma de cráneo de hace dos años, que está bien en el momento y luego convulsiona, o la neurocisticercosis o famoso parásito del cerdo, y el tercer grupo se conoce como de causa desconocida.  

¿Algún caso que le haya impactado profundamente?

Puedo mencionar varios, sobre todo aquellos niños con secuelas importantes de asfixia prenatal, estos niños quedan con secuelas posteriores como epilepsia, motrices, retraso mental, imagino lo duro que puede ser para sus padres y  obviamente ellos también viven un calvario, porque no son niños que se desarrollan normales, eso es lo que más me impacta, porque como seres humanos y aun como profesionales nos vemos limitados a ayudar, a hacer un poquito más.

¿Su mayor satisfacción?

Mi familia ha sido una satisfacción que ha ido más allá de lo profesional, tengo 4 hijas hermosas, una esposa que para mí ha sido una bendición de Dios, tenerlas a ellas en realidad es la mayor satisfacción que puede tener un ser humano.

¿Cuál es su mayor aspiración?

Ayudar, contribuir a un cambio en la sociedad nicaragüense mejorando la salud, dedicándome a lo que hago. Uno de mis sueños es poder establecer una unidad para monitoreo de pacientes con epilepsia, preparando a aquellos pacientes de difícil manejo, para que sean posibles candidatos para cirugía de epilepsia.

 

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