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Tener un bebé, además de ser una tarea hermosa, implica mucha responsabilidad, porque debemos estar alerta con las curvas de su crecimiento y con su peso.

Cuando tenemos a esas personitas en nuestra vida todo nos causa temor, o al menos nos despierta dudas sobre los pasos que estamos dando con ellos, y uno de los principales temas que nos provoca incertidumbre es el de la alimentación.

Según el Concilio Europeo de Nutrición, durante los primeros 12 meses de vida, un bebé triplica su peso y su estatura aumenta en un 50 por ciento. Estos incrementos en peso y estatura son los principales índices utilizados para la evaluación de su estado nutricional y se miden a intervalos regulares, comparándolos con curvas de crecimiento estándar. Estas mediciones son herramientas importantes a la hora de evaluar el progreso del niño, especialmente entre los 6 y los 12 meses de vida.

Sólidos

La incorporación de alimentos sólidos complementarios es normalmente un proceso gradual que dura varias semanas o meses, y que debe comenzar en torno a los 6 meses de edad.

“El momento exacto depende del bebé y de la madre, y refleja el hecho de que aunque la leche materna es suficiente durante los primeros meses, cuando el niño crece ya no aporta por sí sola todos los nutrientes adecuados. La incorporación de alimentos complementarios en torno a los 6 meses es importante para que el niño desarrolle la capacidad de masticar y hablar”, señala el documento.

Es importante saber que el cambio de comida debe ser de forma gradual. Los cereales son generalmente los primeros alimentos que se incorporan a la dieta de un lactante, después vienen los purés de verduras y frutas. En Nicaragua mucho acostumbramos los de papa y quequisque, y por último la carne.

Alergias

No se puede perder de vista que  algunos alimentos pueden producir alergia  y por eso no es aconsejable que se le suministren a los niños antes de cumplir el año, nos referimos específicamente al huevo y al pescado.

“Debido a los cambios en el estilo de vida, la comida infantil comercializada, tiene una mayor importancia en la dieta de los niños, y por ello debería cumplir con rigurosas normas de calidad y seguridad. Los alimentos que hay en el mercado son prácticos y variados, por lo que son una buena opción para complementar las comidas preparadas en casa. Los alimentos infantiles que se comercializan están hechos con frutas frescas, verduras y carne, no llevan conservantes, y tienen que cumplir normas muy estrictas”, se lee en el informe.

Algo que se debe vigilar es la aparición de anemia en los bebés, y un aspecto a tener en cuenta es la cantidad de hierro que aporta la dieta, y por esto durante la infancia, se vigila rutinariamente la aparición de anemia ferropénica. La utilización de preparados o cereales enriquecidos con hierro y el consumo de alimentos ricos en hierro como carnes trituradas, pueden ayudar a prevenir este problema.

 

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