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Desde que una muchacha leonesa le robó el corazón cuando estudiaba Medicina General, el doctor Omar Herrera decidió dedicar su vida a sanar los corazones enfermos de sus pacientes mediante sus conocimientos como cirujano cardiovascular, subespecialización que estudió en París, Francia.

Omar Antonio Herrera  Corea  es nacido en Managua, donde estudió su primaria y secundaria en el colegio Bautista, de donde salió como el mejor bachiller de Nicaragua en 1977 y al año siguiente viajó a la ciudad universitaria de León a estudiar Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León).

Después de graduarse como médico general, el doctor Herrera Corea realizó su servicio social impartiendo clases en la misma universidad como miembro del movimiento Alumno Ayudante y posteriormente cumplió sus dos años de Servicio Militar Patriótico (SMP) (obligatorio) como miembro de los  Servicios Médicos Militares del Ejército de Nicaragua.

Ya cumplido su deber ciudadano, el doctor Herrera continuó estudiando y sacó la especialidad de Cirugía General en el Hospital Óscar Danilo Rosales, pero su deseo de superación lo llevó a Francia, donde estudió la subespecialización de Cirugía Cardiovascular, regresando al León de su corazón en 1996, donde continúa formando a las nuevas generaciones de médicos nicaragüenses. Actualmente atiende en el hospital escuela y en la clínica privada San José.

¿Cuáles son los principales motivos de consulta que atiende en la clínica?

Aquí la gente viene por problemas circulatorios, trastornos en la circulación y hay mucha incidencia de trastornos venosos, várices, por ejemplo, pero también, como cirujano general, atiendo casos de cirugías de abdomen, vesículas, hernia, mama, todo lo que es la cirugía general.

¿Y problemas del corazón?

También, pero es menos, para esto se requiere mucho material que desgraciadamente no contamos con él, pero sí aprovechamos cuando vienen brigadas médicas de hospitales amigos que nos apoyan y así logramos resolver algunos casos.

¿Puede contar alguna experiencia vivida como cirujano?

Hay muchas, recientemente, estando de turno en el hospital,  vino una niña con un tapamiento cardiaco, el corazón, que está envuelto en una bolsa que se llama pericardio, estaba lleno de líquido que no lo dejaba funcionar bien, tuvimos que hacerle una cirugía de urgencia, hicimos una ventana pericárdica y le salvamos la vida, otro caso fue el de un joven trabajador, que utilizando una motosierra se cortó la arteria femoral, que es la arteria principal del miembro inferior y el paciente se había desangrado bastante, pero logró llegar a tiempo al hospital y se le hizo la cirugía, se le reparó la arteria, se le salvó la vida y se le salvó la pierna, porque sin arteria femoral hay que amputar la pierna.

¿Cuáles son las causas de las muertes súbitas?

Las muertes súbitas están relacionadas la mayoría de las veces con problemas cardíacos y a veces con crisis hipertensivas, subidas de presión en personas que no se daban cuenta que eran hipertensas, de repente se les sube la presión exageradamente y les causa la muerte. Otras veces son trombo embolismo, la tubería por donde circula la sangre se obstruye, cortando el suministro de oxígeno, que es vital para nosotros.

En otros países se hacen trasplantes de corazón, ¿en Nicaragua cómo estamos en este tema?

Trasplantes cardiacos todavía  no se hacen en Nicaragua, estamos un poco lejos de hacerlos. Para hacer un trasplante se necesitan muchos elementos que aquí no hay, empezando por la ley de donación de órganos…

¿Cuándo se coloca un marcapasos qué tan seguros son?

Estos instrumentos se colocan a los pacientes cuyo corazón no tiene un funcionamiento adecuado, son muy lentos o irregulares. Este aparato funciona con baterías que duran unos 10 años, por ejemplo, y gobiernan el corazón del paciente, porque el corazón es un órgano cuya actividad  está regida eléctricamente. Los marcapasos son bien seguros, claro, siempre hay sus riesgos, por ejemplo, al paciente que anda un marcapasos se le recomienda no acercarse a un parlante grande porque los imanes que estos tienen  pueden desactivar el marcapasos, además, tener cuidado cuando vaya al aeropuerto o lugares donde hayan puertas electromagnéticas de detección de metales, para que le explique a la persona encargada que anda ese aparato puesto.

¿A qué le tiene miedo usted?

Me da miedo quedar mal con mis pacientes.

¿Momento de mayor peligro en su vida?

Cuando la Contra atacó San Pedro del Norte, en Chinandega. Fue un combate recio, difícil, la Contra estuvo a punto de tomarse el pueblo y yo estuve a centímetros de caer en combate, en ese combate participamos Jorge Alemán, quien es el actual decano de la Facultad de Medicina y yo, pero estuve en toda la frontera norte, mi vida siempre pendía de un hilito, porque la Contra atacaba todo, escuelas, hospitales, cooperativas.

 

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