•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los amantes de la carne iniciaron la semana con una  noticia que les hará cambiar sus hábitos alimenticios. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) comer carne procesada como salchichas, embutidos o preparaciones en conserva es carcinógeno, mientras que consumir carne roja “probablemente” también lo es.

Lamentablemente, las dietas ricas en carne podrían ser las responsables de 50 mil muertes anuales, una cifra bastante alta que compite con las muertes atribuibles al consumo del tabaco, el alcohol o aquellas vinculadas con la contaminación del aire.

El estudio de la OMS clasifica como carne roja a todo tipo de carne muscular de los mamíferos, como la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra, mientras que carne procesada se entiende como aquella que “se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación”, se indica en una publicación de la agencia EFE.

Los comentarios respecto a este estudio no se hicieron esperar. Desde la semana pasada, el Instituto Norteamericano de la Carne dijo que el estudio atenta contra el sentido común y va en contra de decenas de estudios en los que no se ha encontrado correlación entre la carne y el cáncer.

El análisis

Sin embargo, la investigación sobre el Cáncer  (IARC) por sus siglas en inglés que forma parte de la agencia sanitaria de la ONU y es la encargada de coordinar y realizar investigaciones sobre las causas del cáncer en humanos y  desarrollar estrategias científicas para su control reunió a un panel de 22 científicos de 10 países, quienes han sido los encargados de revisar los diversos estudios científicos publicados sobre el tema. Los científicos analizaron más de 800 investigaciones que relacionan el consumo de estos alimentos y 12 tipos de cáncer en varios países en los últimos 20 años.

Gran parte de las evidencias que citan los expertos se basan en estudios epidemiológicos realizados en países de todas partes del mundo. Estos demuestran que la carne roja y sus derivados se asocian con una mayor incidencia del cáncer colorrectal.

Lo que pasa es que el cuerpo ve a las carnes rojas como un invasor externo que debe ser eliminado, provocando la emisión de una reacción inmunitaria tóxica que produce cáncer.

“Para una persona, el riesgo de desarrollar cáncer de colón por el consumo de carne procesada es pequeño, pero aumenta con la cantidad tomada”, afirma en un comunicado el Dr Kurt Straif, jefe de la IARC. En concreto, se calcula que por cada 50 gramos de carne procesada que se coma diariamente, el riesgo aumenta en un 18%.

En el caso de la carne roja, se encuentra que está asociado con el cáncer de páncreas y próstata. Como es sabido, en todas partes del mundo, este alimento es consumido en grandes cantidades, lo que supone un “impacto en la incidencia global del cáncer importante para la salud pública”.

“Comer bacon de vez en cuando no va a hacer mucho daño. Si se tiene una dieta equilibrada, es cuestión de moderarse”, expresa Tim Key, profesor de la Universidad de Oxford.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus