•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace más de una década, en el 2001, llegaron las primeras marcas de bebidas energéticas, ofreciendo virtudes regeneradoras de la fatiga y el agotamiento. Según se maneja, la idea inicial era seducir al público joven ligado al consumo nocturno, sin embargo, en el último tiempo se han sumado varios adeptos como estudiantes, deportistas y trabajadores, con altos niveles de estrés. Así pues, las bebidas energéticas son un producto con alta dosis de cafeína que tienen la función de estimular tanto las actividades cognitivas como deportivas, señala Karla García, médico general.

De esta manera, la doctora advierte que “la cafeína no es un energizante, sino que más bien es un estimulante y no hay que confundirlo”. A su vez, añade que esta sustancia podría significar un riesgo en personas con afecciones cardíacas, en caso de sobreconsumo. Y es que, más allá de la realidad actual de consumo, estas bebidas nacieron como un complemento deportivo, por eso consumir una sola lata y de forma esporádica no representa un mayor problema, aunque a veces la preocupación surge cuando hay un uso inadecuado de las mismas.

Efectos

“Cuando se toman muchas bebidas energéticas en un periodo corto el organismo podría colapsar. Una persona sedentaria, por ejemplo, podría ser la más afectada, debido a que las bebidas energéticas en altas dosis elevan el ritmo cardiaco y la presión sanguínea. Además, por contener cafeína son adictivas, producen insomnio, taquicardia, irritabilidad y ansiedad, entre otros síntomas menos comunes”, asegura la doctora.

El exceso de estas bebidas tanto en el deporte, en las salidas nocturnas y en la vida cotidiana puede generar también deshidratación. De igual forma, puede causar temblores, malestar intestinal, dolor en el pecho, diarrea, dolor de cabeza y hormigueo en el cuerpo. Al ser un producto que disminuye el sueño, puede afectar la concentración y aumentar el apetito que conlleva a la obesidad.

Consejos

De acuerdo con García, para un consumo responsable, este tipo de productos se debe tomar bajo un control o una regulación, considerando que además de cafeína también contienen ciertos componentes, como: hidratos de carbono y proteínas; por lo cual no es aconsejable tomarse uno antes de ir a dormir y por su parte los menores de 15 años aún no deberían consumirlos, apunta la doctora. A modo de prevención, los energizantes están contraindicados en mujeres embarazadas, en período de lactancia, en personas con presión arterial alta, problemas cardíacos, renales o diabetes. También en personas con trastornos de la ansiedad. Por último, García menciona que las bebidas energéticas no sirven para hidratarse y que en el día no se debe consumir más de dos latas o botellas.

 

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus