•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Uno de los grandes placeres de la vida ahora está relacionado de buena manera con una de las grandes epidemias a nivel mundial. Se dice que quienes duermen más, adelgazan más rápido, al menos eso es lo que confirma un estudio donde las participantes que dormían cinco horas o menos por la noche tenían mayor probabilidad de aumentar de peso comparadas con las que dormían siete horas por la noche, de acuerdo a la investigación llamada “Asociación entre el sueño reducido y el aumento de peso de las mujeres”.

Y es que los estudios referentes a este extraordinario fenómeno no acaban ahí. Un estudio publicado en el 2012 demuestra que los consultados que consumieron 300 calorías de más después de dormir 4 horas la noche anterior en lugar de haber dormido nueve aumentaron 31 libras en un año, documenta el Centro Nacional de Información Biotecnológica de los Estados Unidos.

La conclusión a la que llegaron ambos estudios es que entre menos horas de sueño tengamos, la hormona llamada ghrelina encargada de aumentar el apetito se despertará, mientras que los niveles de otra hormona llamada leptina, que indica al cuerpo que estás satisfecho al comer disminuirán. Esto fue lo que ocurrió con unos cooperantes científicos, quienes demostraron que al dormir ocho horas durante la noche las hormonas anteriormente mencionadas  trabajaban a sus niveles normales, en cambio, los que menos durmieron resultaron ser los que pesaron más. Los participantes estuvieron bajo la coordinación de la Universidad de Stanford.

Solo energías para comer

También queda demostrado que aquellos que tienen problemas para dormir son más propensos a consumir alimentos ricos en carbohidratos. “Imagina que estás sentado en una habitación con una galleta, si has descansado lo suficiente probablemente pienses, sé que sabe bien, pero si la como lo lamentaré en el futuro, mientras que cuando estás cansado es más probable que cedas al impulso de comerla”, dice el doctor Sanjay Patel, médico asociado en medicina del sueño. Patel agrega que cuando estás privado de sueño es probable que estés menos dispuesto a hacer ejercicio producido también por el mismo cansancio.

Patel agrega que, como es de esperarse, la mayoría de los adultos tiene un tiempo para despertarse determinado por factores  externos, tales como la hora para levantarse para ir al trabajo o qué hora despertar a sus hijos, sin embargo, de acuerdo a la hora que tengás que levantarte es que vas a hacer la fórmula para no ganar unas libritas de más: Por ejemplo, si vas a despertar a las 5:00 a.m. calcula siete horas y media hacia atrás y esa será tu hora de ir a la cama.

¿Por qué siete horas y media? Sucede que los ciclos del sueño duran 90 minutos y la persona promedio tiene 5 de ellos por la noche, aunque puede  haber circunstancias significativas dependiendo de la persona  que demuestran que unos necesitan más tiempo que otros, con una fórmula sencilla para averiguarlo, ya que si con frecuencia te despiertas una hora más temprano de tu hora establecida para levantarte, solo necesitas seis horas y media de sueño. Pero, si después de hacer este experimento por una semana necesitas de un reloj despertador para levantarte, significa que necesitas dormir más tiempo.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus