•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los mismos pares de zapatos, la misma distancia, lo que cambia es la forma de hacerlo. Mientras que unos dicen que la única forma de darle la vuelta a la manzana para adelgazar es corriendo, otros prefieren llevarlo más suave, caminando. De hecho, hay múltiples estudios que se han dedicado a dilucidar cuál de los dos es el mejor.

La fiebre del running se desató hace un par de años. El caminar por las mañanas ha permanecido por más tiempo. Aquellas personas que corren a velocidad reducida, que  equivaldría a caminar rápido reducen el riesgo de mortalidad hasta un 30%, mientras que el riesgo de fallecer de quienes practican la carrera a mayor velocidad es más alta. En pocas palabras, caminar a paso ligero o correr de forma moderada resulta positivo, mientras que correr mucho, a ritmo fuerte y durante largos períodos de tiempo no, de acuerdo a un reciente estudio publicado en Journal  of the American College of Cardiology. 

“Caminar resulta adecuado para todo el mundo, de hecho, es la actividad física innata al ser humano. No hay limitaciones de edad, las únicas que puede haber son patologías articulares o estructurales, y en ese caso la persona está limitada, pero no impedida; puede que necesite ayudarse de unos bastones porque le hagan falta más puntos de apoyo (por ejemplo, alguien que esté operado de cadera), pero puede caminar”, explica Toni Duart, entrenador personal y creador de nordicwalkingseries.com sitio dedicado a esta disciplina. 

Obesidad

De hecho, una de las recomendaciones que predican los médicos después de un infarto o para los diabéticos es caminar, puesto que ayuda a regular los niveles de glucosa, una sugerencia que está demostrada por la American Heart Association, quienes compararon los efectos de comer y caminar sobre la hipercolesterolemia, la hipertensión y la diabetes mellitus, determinando así que correr reducía un riesgo de hipertensión en un 4.2%, mientras que caminar lo reducía en un 7.2%.

El caminar es tan beneficioso tanto para contrarrestar las enfermedades como para bajar de peso. Sin embargo, siempre se ha pensado que para conseguir el “cuerpo perfecto” es necesario un ejercicio duro y extenuante, algo así como correr frenéticamente, pero hay que tomar en cuenta que el caminar puede ser la base y puerta de entrada para otros deportes que no necesariamente tienen que ser dolorosos.

Las personas que nunca han hecho deporte y las que están obesas empiezan caminando, ya que si inician corriendo puede ser muy difícil, aparte que para las mujeres caminar es mucho más fácil de practicar y es tan seguro que su actividad se puede mantener durante meses o años, ya que  no están expuestos a riesgos de lesiones como lo están los corredores. 

Según un estudio publicado en British Journal of Sports Medicine, uno de cada cuatro  corredores sufrió lesiones a lo largo de un entrenamiento de ocho semanas para preparar una carrera de unos seis kilómetros y medio. Recordemos que al correr los músculos, tendones y articulaciones sufren mayor impacto que al caminar. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus