Paula Andrea Arce de Chamorro
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Cuando querés mejorar tu peso, debés crear una diferencia entre las calorías que ingerís y las calorías que gastás. Así el cuerpo usará parte de las calorías que tiene acumuladas para realizar sus funciones  y podés disminuir muchas libras.

Las calorías hacen referencia a la cantidad de energía que el cuerpo genera al procesar determinado alimento. Por ejemplo, nuestro organismo genera 4 calorías a partir de 1 gramo de algún carbohidrato (gallopinto, pan  arroz, pasta, frutas, azúcar y miel) y 9 calorías a partir de 1 gramo de grasa (mantequilla, margarina, aceites, etc.). Hay alimentos o preparaciones que son combinaciones de varios ingredientes y, por tanto, se debe hacer la sumatoria de las calorías que se generarán de cada uno de ellos para saber lo que estamos consumiendo.

Atención

A la hora de querer controlar lo que consumimos “TODAS LAS CALORÍAS” cuentan, es decir, debemos sumar tanto las calorías comidas como las tomadas. Por ello es necesario vigilar de dónde provienen para consumir las que realmente son nutritivas y no vacías. Es útil vigilar los nutrientes que traen los alimentos. Recordemos que somos lo que comemos y la calidad de los alimentos debe ser prioritaria.

Para ahorrar calorías te aconsejo:

  1. Usar alimentos bajos en grasa, evitar las frituras y exceso de aceites, pues aportan muchas calorías en pocas cantidades. Algo frito triplica las calorías respecto a lo mismo asado o cocido.
  2.  Llenar el plato con ensaladas y vegetales que dan plenitud y aportan pocas calorías. Te sentís satisfecho, ingerís muchas vitaminas y minerales, y las calorías son pocas.
  3. Alimentos calóricos no pueden ser de consumo libre, como el queso o los aderezos y las salsas; estos acompañantes aportan muchas calorías.
  4.  Los tiempos de comida fuertes pueden ser de 400 a 500 calorías, y las meriendas de 100 a 150 calorías de forma general.
  5.  Los líquidos con los que acompañás las comidas NO DEBEN APORTAR calorías; esto es un error muy frecuente. Buscá que las calorías sean comidas y no tomadas.
  6. Todas las bebidas alcohólicas aportan calorías, unas más que otras; por eso es necesario controlar la cantidad y las combinaciones. Los que sí deben quedar por fuera son los cocteles o mezclas dulces, cremas de licor que son una “bomba“ calórica por los componentes que llevan. 

La cerveza aporta 120 calorías por botella, tiene como ventaja su gran porcentaje de agua, capacidad hidratante, contenido de antioxidantes, vitaminas y minerales que dan beneficio a nuestro organismo. Combinada con otros ingredientes no incrementa sus calorías. Lo importante de recordar es que el consumo debe ser moderado para obtener los beneficios que aporta. 

A la hora de querer ahorrar calorías es ideal no sentir hambre e ingerir alimentos nutritivos; nuestro cuerpo depende de lo que recibe para estar saludable. 

En ocasiones podés apoyarte de aplicaciones que informan sobre las calorías que contiene lo que vas a ingerir y es adecuado revisar las etiquetas nutricionales de todo lo que vas a consumir.

Es necesario vigilar de dónde provienen las calorías, para consumir las que realmente son nutritivas y no vacías.

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