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En su armario tiene más gabachas de médico que camisas para salir. Noel Martínez confiesa que la medicina veterinaria se ha metido tanto en su vida y en la de los que le rodean, que su hijo de tres años ya piensa  estudiar a los animales.

Martínez habla acerca de los animales en tres canales de televisión y tres programas de radio de forma permanente. Quiso estudiar Periodismo, pero el dinero no le alcanzaba para pagar una universidad privada y optó por Medicina Veterinaria en una pública. Ahora combina estas dos profesiones.  

¿Cómo nació su amor por los animales?

Durante mi infancia estuve rodeado de animales. A mi mamá le gustaban los perros, entonces adoptamos una llamada Loba que tuvo perritos y decidimos quedanos con uno al que le pusimos Lobo. Como todos los días, el Lobo salió a pasear, pero un busero no se fijó y le quebró el fémur. El doctor dijo que había que ponerle clavos,  y a pesar de nuestros inconvenientes económicos hicimos de todo para recoger el dinero e intervenirlo. El Lobo se operó,  pero luego él se arrancó el tornillo. En ese momento, el veterinario nos dijo que había dos cosas por hacer, o volvíamos a pagar la cirugía o lo poníamos a dormir. Mi mamá llegó con la noticia a la casa y al final decidimos que descansara.

Eso fue muy traumático, todos los de la casa nos pusimos a llorar porque mientras estuvo internado en la clínica le llevábamos su comidita y lo queríamos como un miembro de la familia.

En su tiempo de ejercicio veterinario  ¿Cuál ES el caso que más le ha impactado?

Hay muchos casos que a uno lo conmueven, si me pongo a decírtelos todos no termino. A veces que me tengo que salir de la clínica para que no me vean llorar. Mi hijo, mi esposa, los médicos que trabajan conmigo también lo han hecho. Recuerdo que hace poco vino un perro que aparentemente estaba bien, pero le hicimos los exámenes y nos dimos cuenta que el hígado  estaba destruído. La dueña me preguntó:  "Doctor si lo hubiera traído una semana antes, qué se hubiera hecho", yo le dije que nada, enseguida me volvió a preguntar ¿y  si lo hubiéramos hecho un mes atrás? tampoco le contesté. El perrito tenía el órgano deshecho, un problema de mucho, mucho tiempo atrás.  

También he visto dueños que se me han desmayado, ancianos llorar, todo eso te va cambiando el pensamiento. Otro caso fue el de un gato siamés que tenía cálculos en la vejiga. Le dije a su dueño que había que operarlo, si no se moría. La mamá del muchacho me llamó y me dijo salve al gato de mi hijo, y  escuché a su papá reír porque nunca había escuchado llorar a su hijo. El gato se recuperó y ahora lo trae, siempre esperanzado que no sean cálculos otra vez.

"Hemos avanzado muchísimo en bienestar animal. Ahora la gente se interesa por llevarlos al veterinario, por ver programas de televisión de animales, porque a sus mascotas las consideran como su hijo, su pareja, su acompañante".

No nos vayamos tan largo, el viernes pasado a las dos de la mañana vinieron dos hombres en una moto con un cachorrito como de mes y medio, me lo pusieron muerto en la mesa, la ehrlichia lo había matado. Ambos se soltaron a llorar.

¿Y el animal más exótico que le ha tocado atender?

Hemos atendido casi de todo, coyotes, osos perezosos, he tenido cocodrilos en la casa y boas como de dos metros.

Me imagino que por eso tiene muchas cicatrices...

Son cosas que todo veterinario pasa, pero que después te da risa. Hace dos años, en la clínica se puso a pelear un gran danés con un Beagle, al que tenía del cuello, los separé, pero el gran danés me mordió justo en la vena. En otra un pastor  alemán quiso morderme la cara mientras atendía su parto, yo puse el hombro y ahí tengo la seña.

¿Cuáles son las emergencias más comunes que ha tratado?

En los perros, las enfermedades más frecuentes son las relacionadas con los parásitos en la sangre como la ehrlichia, mientras que  cuando tenemos temperaturas bajas se repuntan los casos de neumonía. En los gatos, el problema número  uno en nuestro país son los cálculos renales. Casi todos los gatos mueren por obstrucción en el tracto urinario, porque el gato es 100% carnívoro, pero la mayoría de los concentrados son a base de maíz. En los conejos es la sarna, la caída del pelo y los parásitos, porque la gente no tiene la costumbre de desparasitarlos. En los chocoyos es la dieta, la gente acostumbra a darles masa y banano, alimentos que ellos no comerían en su hábitat natural. Un consejo fácil para los dueños de aves es que se imaginen qué comería ese animal en su ambiente. Yo no he visto bajar a una lora a comer sandía o melón,  ya que ellas solo comen frutas de árboles grandes como  nancites, guayabas, mangos y jocotes, en eso debería consistir su dieta.

Habilidad escondida

Noel Martínez Mena.
Profesión: Veterinario

Si Martínez no está con la gabacha de doctor, está con el micrófono dispuesto a cantar. Dice que cuando estaba en segundo año de universidad grabó dos discos con covers de otros cantantes religiosos. Un tercer disco lo tiene guardado en su computadora. "Ahora soy más veterinario que cantante, si no estoy en la veterinaria estoy en un canal de televisión o en una radio hablando de bienestar animal".

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