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Néstor Emilio Quintanilla Gutiérrez, de 25 años, es egresado de la Facultad de Odontología de la Universidad Americana (UAM). Curiosamente, cuando estaba pequeño uno de sus mayores temores era visitar al dentista, pues confiesa que tuvo una mala experiencia, la cual desde su punto de vista a veces se convierte en motivo suficiente de trauma para los pequeños. De ahí que Quintanilla exprese que eso le sirvió para ser un profesional más consciente en la atención pediátrica.

Al consultarle que si la odontología fue siempre su opción, el experto responde que sí, pues nunca se vio trabajando en algo más que no fuera la salud oral, además que siempre le gustó la independencia. Por lo pronto, el doctor Quintanilla se está abriendo paso en su profesión y entre sus proyectos inmediatos contempla estudiar una especialidad: ortodoncia.

¿Cómo fueron sus inicios en esta profesión?

Como en cualquier profesión donde uno se aventura a trabajar de manera independiente, el inicio fue un poco lento y por momentos difícil. Hoy en día, el campo laboral es bastante competitivo, pero lo importante es nunca perder de vista las metas personales y siempre esforzarse para dar lo mejor de uno.

¿Qué casos atiende usted?

Todos los casos de prótesis fijas (coronas y puentes), procedimientos operatorios (calzas), limpiezas, blanqueamientos y ciertos procedimientos quirúrgicos, como exodoncias (extracciones).

¿Cómo calma los nervios de sus pacientes?

Algo muy importante para hacer sentir al paciente más cómodo es explicarle lo mejor posible en qué consiste el procedimiento a realizar y su importancia. Cuando el paciente logra comprender esos aspectos, en muchas ocasiones su ansiedad disminuye.

¿Trabaja con algún tipo de tecnología?

En ciertos procedimientos protésicos, utilizo un sistema computarizado para realizar coronas y puentes, lo que nos permite hacer procedimientos más precisos y en periodos más cortos.

¿Cuál es el mayor motivo de consulta que llega a su clínica?

Generalmente, los pacientes acuden hasta que sienten alguna molestia de dolor dental; pocas veces llegan por motivos preventivos.

De acuerdo con su experiencia, ¿a qué se deben los problemas dentales en nuestro país?

A la poca educación sanitaria. Eso es un gran problema, porque la falta de hábitos adecuados de higiene oral es la que eventualmente desencadenará distintos tipos de enfermedades, que de tener buenos hábitos fácilmente podrían prevenirse.

Entonces, ¿nos hace falta hábitos de cuido oral?

Sí y mucho. En los servicios de educación, tanto pública como privada, desde edades tempranas deberían hacer más énfasis en la importancia de correctos hábitos de higiene oral.

¿En la dieta nicaragüense existen alimentos que nos predispongan a sufrir de cualquier enfermedad bucal?

Los nicaragüenses consumimos muchos carbohidratos, que juegan un papel importante en el desarrollo de la caries, pero mientras se mantengan correctos hábitos de higiene oral, no debería haber mayor problema.

¿Recuerda algún caso difícil que le haya tocado resolver cuando empezó su carrera?

Gracias a Dios no he tenido ningún caso que a mí se me haya complicado, pero en ocasiones llegan casos complejos en que un especialista está más calificado para abordarlo. Por eso es importante saber cuándo remitir un caso.

¿Cómo hace para mantenerse actualizado?

Trato de asistir a congresos y conferencias siempre que tengo la oportunidad; es una buena manera de mantenerse actualizado.

¿Cómo valora su profesión: difícil, interesante o divertida?

Interesante diría yo hay casos tan diversos y tantas maneras de abordarlos que sería imposible aburrirse.

¿Cuáles han sido sus más grandes logros?

Tener mi carrera profesional para mí ha sido un gran logro del que siempre voy a estar muy agradecido con Dios y mi madre, que siempre han estado a mi lado en cada etapa de mi vida.

Fuera del trabajo, ¿cuáles son sus pasatiempos?

Me gusta mucho el deporte y hacer ejercicio.

¿Tiene proyectos pendientes?

Más adelante me gustaría crear un proyecto social para brindar atención odontológica gratuita y si Dios me lo permite, sé que lo llevaré a cabo.

Un profesional que se exige

Néstor Emilio Quintanilla Gutiérrez.

Lugar de Origen: Managua

Edad: 25 años

El doctor confiesa que algo particular de su personalidad es que es muy exigente, pues le gusta que las cosas se hagan de la mejor forma posible. Por otro lado, Quintanilla insiste en que la población debe hacer visitas periódicas al odontólogo como hábito de prevención y no de emergencia para solucionar un problema dental inmediato. Además aconseja estar muy pendiente de cuidar la higiene bucal.

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