Farah Eslaquit
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Cuando buscamos reducir grasa corporal, lo primero que nos juega en contra es la ansiedad por la comida. Cambiar nuestro estilo de vida, pues es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Crear nuevos hábitos después de tantos años de costumbres y maneras de hacer las cosas no es sencillo. Además de disciplina, requerimos usar ciertas estrategias para ir acostumbrando al cuerpo a nuestros nuevos hábitos. Es por eso que estos consejos te van ayudar a controlar la ansiedad por la comida y a mantenerte firme en tu decisión de cambiar tu estilo de vida.

•Desayuna: el desayuno es la primera fuente de  energía del día que tiene tu cuerpo. Tu cerebro y metabolismo lo necesitan para activarse. De la calidad de tu desayuno dependerá tu humor y rendimiento. Se han hecho estudios que comprueban que cuando te saltas el desayuno, tu ansiedad por carbohidratos simples/refinados es mayor que cuando has comido un buen desayuno.

•Come cada tres horas: al principio puede ser difícil, lo sé. La vida que se lleva hoy en día es muy ajetreada como para estar pendiente de cada comida. Pero si haces un esfuerzo por cumplir con esta regla, controlas la ansiedad y el apetito por la siguiente comida. 

•Consume alimentos con fibra: los granos enteros contienen mucho magnesio —que controla la ansiedad— y aportan energía sostenida, así que te mantienen saciado por un buen tiempo.

•Consume suficiente proteína: entre los muchos beneficios que te aporta este macronutriente, está que te mantiene saciado. Por eso es recomendable que agregues una porción de proteína en cada comida del día. 

•Toma agua con cada comida y entre las comidas: esto te ayudará a sentir menos hambre y mantener tu cuerpo hidratado. La recomendación general son 8 vasos al día, pero ciertamente esto depende de tu peso y altura. Una forma de calcular tus requerimientos de agua es multiplicando tu peso en kilogramos por 40-60 mililitros. 

•No te alejes de los carbohidratos ni las grasas – de buena calidad: ambos nutrientes son fuentes de energía, que harán que tu organismo funcione óptimamente. Cuando te sometes a una dieta demasiado baja en grasas o carbohidratos, tu cerebro mandará la señal de que necesita comida. Eso provocará ansiedad. 

Y si aun siguiendo estos consejos sientes ansiedad, estos alimentos te van a salvar siempre:

Gelatinas sin azúcar: ellas son mis aliadas al menos 1 vez a la semana. Apégate a una porción. Generalmente, los sobres de gelatinas rinden 4-5 porciones. Si te comes todo el paquete, estarás abusando del sodio.

Chicles o caramelos sin azúcar: no pueden faltar en tu bolso. A veces es la costumbre de estar masticando algo. Así que esto funciona a la perfección.

Infusiones: no necesitas tés que prometen milagros. Té verde y té negro, que los encuentras fácilmente en el supermercado, aceleran tu metabolismo. Té de rosa de jamaica, agrégale hielo y stevia y reducirá tu ansiedad por el dulce, además que tiene muchas vitaminas y propiedades antisépticas. 

Chocolate negro sin azúcar: el chocolate oscuro sin azúcar es el que te da los mayores beneficios. Es antioxidante, reduce presión arterial, reduce la resistencia a la insulina (la resistencia a la insulina hace que nos cueste perder grasa) y oxigena tu cerebro. Una tabletita de chocolate oscuro sin azúcar al día es recomendable. 

Palomitas de maíz sin sal: compra los granos de maíz en bolsa y prepara tus propias palomitas. Solamente tienes que rociar un poco de aceite en espray en una olla, esperar que caliente, agregar los granos y tapar la olla. Te ahorrarás muchas calorías y controlarás la ansiedad. La porción es una taza de palomitas ya hechas.

Espero que estos consejos te hayan ayudado. Si quieres que hable de otro tema que sea de tu interés o quieres consultarme algo respecto a los consejos anteriores, escríbeme por Twitter @faraheslaquitmn, que estaré pendiente de tus inquietudes.

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