Farah Eslaquit
  •   Managua, Nicaragua  |
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Cuando tomamos la decisión de mejorar nuestra calidad de vida, nuestra salud y por ende nuestra composición corporal, nos encontramos muy motivados y con ganas de cumplir nuestra meta. 

Sin embargo, a veces existe mucha información sobre qué hacer, que la información sobre que NO hacer queda en segundo plano, y esto nos puede estropear el mayor de los esfuerzos y la mejor de las voluntades.

Por eso, escribí estas 10 cosas que no debés hacer si estás empezando un cambio de estilo de vida.

1. No empecés a hacer ejercicios sin un plan en mente. 

Trazate metas cortas y concretas, pero también planteate actividades que realizar para conseguirlas. Es decir, si tu meta objetiva es perder 10 libras en un mes, escribí acciones que debás realizar para conseguirlo, como “entrenaré 5 horas de ejercicio en la semana por un mes” o “no me saltaré mis meriendas 

2. No hagás lo que hacen los demás. 

Los planes de nutrición, así como de entrenamiento, deben ser aterrizados a tus requerimientos. Lo que funciona para otra persona probablemente no sea lo mejor para vos.

3. No levantés más peso del que podás. 

Controlá primero el movimiento con un peso moderado y aumentá poco a poco sin perder la técnica correcta. Es importante realizar el ejercicio con un peso que te rete, pero sin sacrificar la técnica.

4. No usés fajas reductoras. 

Estas te harán sudar demás, no perder grasa. Además, como están tan apretadas, los músculos no trabajan, no se van a fortalecer y es contraproducente. 

5. No pasés demasiado tiempo en el gimnasio. Si pasás mucho tiempo en el gimnasio, estás sobreentrenando o estás tardando demasiado en hacer tu rutina. Ninguna de las dos cosas es buena, ya que la idea no es llegar a gastar los músculos sino fortalecerlos; tu rutina debe ser bien planificada. Tampoco es óptimo descansar mucho tiempo entre series.

6. No hagás siempre lo mismo. 

Cambiá tu rutina de entrenamiento mensualmente, aumentá el peso y variá los ejercicios. 

7. No te desanimés si no ves cambios inmediatos. 

Los cambios físicos son los más difíciles de notar. Al principio, no son muy notorios, pero con el tiempo son más significativos. Por eso, los primeros meses concentrate en alimentarte saludable, entrenar pesado y enfocate en los cambios que sí podés percibir, como el aumento de fuerza, mejor humor, mayor concentración, nuevas destrezas adquiridas, etc.

8. No comás rápido. 

La digestión empieza desde ese momento, así que masticar bien los alimentos nos ayudará a no sufrir de indigestión y a no comer demás. 

9. No confiés ciegamente. 

No todos los productos light, son saludables, porque sea bajo en calorías no significa que te aporta nutrientes. No todos estos productos son malos.

10. No hagás del desvelo una costumbre. 

Un día de desvelo afecta tu rendimiento, pero cuando acumulás días de desvelo otras consecuencias aparecen: tu metabolismo se hace más lento, provocando aumento de peso; se reduce la producción de estrógeno, provocando arrugas fácilmente; tus defensas bajan y te enfermás con mayor facilidad; no ayudás a la recuperación muscular, estás más irritable y ansioso.   

Si este tema te pareció interesante y querés conocer otras 10 cosas que NO debés hacer, seguíme por mis redes sociales, que recientemente publiqué otra lista:

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