Paula Andrea Arce de Chamorro
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Cuando compartimos nuestra vida con alguien,  definitivamente muchos aspectos entran en juego y se tienen en cuenta.  Sin embargo, pensar en compartir UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE, pudiera parecer raro, aburrido o fuera de contexto. 

Es interesante hacer una reflexión más profunda sobre este tema.  Si entendemos el estilo de vida sana como un sí a la vida, un sí a ser responsables con nosotros mismos y con nuestra salud, creo que sería fantástico poder tener una vivencia compartida con la persona a quien amamos y con quien compartimos buenos momentos.

Escogí este tema con motivo del recién celebrado Día del Padre, pues a veces las parejas masculinas pueden ser un apoyo pero a veces también pueden ser los principales boicoteadores en un proceso de vida más sana pero también para que podamos darnos cuenta que como mujeres somos apoyo para nuestras parejas cuando son ellos los que desean y necesitan un cambio en su propia vida.

¿Por qué  es importante ser una pareja fit y compartir una vida sana?

1. Es un si a la vida: 

quienes establecen un estilo de vida sana son personas conscientes de la necesidad de cuidar su salud para gozar de una buena calidad de vida. El estilo de vida saludable incluye dormir bien, alimentarse sanamente, tener tiempo para el ocio y la diversión y realizar actividad física, entre otras cosas. Este tipo de vida indica nuestra buena autoestima, las ganas que tenemos de sentirnos bien con nosotros mismos, aleja sentimientos de frustración y nos inyecta energía. Todo lo anterior se verá reflejado en nuestro desempeño diario, en la prosperidad, mejoría en el establecimiento de relaciones interpersonales y motivación para la ejecución de nuestra profesión.

2. Apoyo y compartir:

Este estilo de vida compartido puede ser un buen punto de encuentro con la pareja, en este caso se ayudan, motivan y apoyan mutuamente, es un abre puerta a disfrutar cocinando en pareja, haciendo ejercicio compartido, velando cada uno por el otro y siendo el principal motivador para que haya continuidad y buenos resultados.

3. Ejemplo para nuestra descendencia y familia: 

tener una vida saludable ayuda a que nos convirtamos en ejemplo viviente para nuestros hijos, recordemos que aprenden más del ejemplo y de lo que ven que de lo que les decimos. Si papá y mamá llevan una vida sana ellos crecen con este patrón como normal y lo podrán acogen en su propio actuar. Además esta forma de vivir sirve de testimonio e inspiración para nuestra familia cercana, grupo de amigos o de colaboradores en el área laboral.

Tener una vida saludable es mucho más complejo que hacer dieta y ejercicio, es priorizar nuestra salud y bienestar integral sobre otras cosas. Si por alguna razón tu pareja no comparte esta forma de vivir, sigue adelante, cada persona es responsable de sus propias decisiones y asumirá en su momento las consecuencias de sus acciones.

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