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Como un sube y baja, así son las tensiones que se viven a diario en los trabajos, aunque por fortuna esto no pasa todos los días, pero los efectos que causan las presiones laborales son asimiladas por cada persona de una forma diferente, pues algunos reaccionan con mucho estrés y otros, manejan la situación con calma. De acuerdo con Paola Marchena, Capacitadora y Oradora Motivacional con Formación en Psicología, el estrés laboral, también conocido como estrés en el trabajo, es un tipo de tensión generado por las crecientes presiones y demandas laborales. 

Esto significa que frente a condiciones de trabajo riesgosas que impliquen cargas excesivas de trabajo, inseguridad en el empleo, relaciones conflictivas con compañeros, violencia u otras,  la persona reacciona con una respuesta de estrés que se encuentra acompañada de estímulos emocionales, cognitivos (de pensamiento) y fisiológicos desagradables, explica Marchena. 

En dependencia

El estrés laboral se genera según las demandas que exija el trabajo como tal. Es decir, que probablemente un trabajo que requiera de extensas jornadas laborales o de la realización de grandes esfuerzos físicos o mentales, genere niveles de estrés mucho mayores en comparación con un trabajo de medio tiempo que requiera de esfuerzo físico o mental leve. Es importante resaltar que aquellos trabajos que requieren de contacto directo y continuo con clientes o usuarios de un producto o servicio, causen mucha tensión y ejemplo de ello son las profesiones de operarios de call center, médicos, docentes, contadores y psicólogos. 

Consejos 

Para recuperar el entusiasmo en nuestro trabajo, la psicóloga recomienda que sea fundamental visualizar el trabajo como una oportunidad para crecer, mejorar y salir adelante; y no verlo como un deber. Si la solución está en nuestras manos, podemos generar estrategias para incrementar nuestro bienestar. Por ejemplo, si nos genera estrés la alta carga laboral, lo ideal sería administrar eficientemente el tiempo, delegar tareas y responsabilidades y eliminar desperdiciadores de tiempo, como estar pendientes de nuestras redes sociales, conversar mucho tiempo, leer otras cosas, etc. 

Procurá organizar tu agenda de trabajo con un día de anticipación. Una vez que tengás organizadas tus actividades del día, identificá las tareas prioritarias y realizalas de inmediato. De igual manera, determiná qué tareas obligatorias debés asumir y realizalas una vez que hayás culminado tus tareas prioritarias.  Finalmente, eliminá el trabajo innecesario y delegá las tareas que otra persona pueda asumir. 

Un consejo que brinda Marchena es procurar tener un adecuando balance de vida – trabajo, es decir, trabajar para vivir, pero no vivir para trabajar. De igual forma, hay que comer de forma saludable, evitar las comidas ricas en grasas y azúcares; y reducir el consumo de café o bebidas energéticas. Importante es hacer ejercicios al menos tres veces por semana, con 30 minutos de caminata basta, esto ayudará al cuerpo a relajarse. 

  • Un tip es visualizar el trabajo como una oportunidad para crecer y no como un deber. 

Al final de la jornada, procurá no llevarte trabajo a la casa. Reservá tu hogar para descansar y disfrutar del tiempo en familia. También, evitá quedarte más tiempo del necesario en el trabajo, es mal visto y no te genera ningún beneficio. Y a propósito del tema y estos consejos, si querés recuperar tu tranquilidad y aprender técnicas sencillas y útiles para mantener bajo control  el estrés laboral, este 2 de julio,  la psicóloga Paola Marchena estará brindando una conferencia  de cuatro horas sobre cómo incrementar tu sensación de bienestar en el trabajo. Para asistir a la charla, podés contactar a la psicóloga en su correo: paomarchenal.contacto@gmail.com.

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