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"La felicidad no es un privilegio, sino una elección. Desde esta perspectiva, “la felicidad no es una ventaja exclusiva para las personas con mayor poder, estatus o dinero porque cualquiera puede ser feliz, siempre y cuando elija serlo”, explica Paola Marchena, Capacitadora y Oradora Motivacional con Formación en Psicología.

Recientemente, el profesor Tal Ben- Shahar, quien es especialista en psicología positiva en la universidad de Harvard, impulsó la corriente de La Ciencia de la Felicidad, que se trata de un modelo que sostiene que la felicidad puede ser aprendida.

Bajo el lema “no tenés que ser perfecto para llevar una vida más rica y más feliz”, Tal Ben Shahar asegura que el secreto parece estar en aceptar la vida tal como es, lo cual, según sus palabras, “te liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas”.

Estos son sus seis consejos principales para sentirse afortunado y contento y que con la ayuda de la psicóloga Marchena pudieras tratar de adoptar:

Perdoná tus fracasos 

Es más: ¡celebralos! “Al igual que es inútil quejarse del efecto de la gravedad sobre la Tierra, es imposible tratar de vivir sin emociones negativas, ya que forman parte de la vida, y son tan naturales como la alegría, la felicidad y el bienestar. Aceptando las emociones negativas, conseguiremos abrirnos a disfrutar de la positividad y la alegría”, añade el experto.

Por su parte Marchena dice que siempre ha pensado que recriminarse por el fracaso es una forma de autotortura. “El fracaso, más que una situación negativa es una oportunidad para aprender”, admite.

Lo bueno por hecho

La capacitadora invita a que te detengás un momento y pensés en cinco cosas por las que te encontrás agradecida… “Si ya lo hiciste, notarás cómo este ejercicio, te obligó a centrarse en los aspectos positivos de tu vida. Esto es exactamente lo que ocurre con las personas que tienen una actitud de agradecimiento, se centran en lo positivo, en lo agradable, en lo bueno y ponen en segundo plano lo malo, lo triste o lo injusto”.

"Esa manía que tenemos de pensar que las cosas vienen dadas y siempre estarán ahí tiene poco de realista", considera Tal Ben- Shahar.

Hacé deporte

El cuerpo y la mente están conectados, razona la psicóloga, gracias al deporte o a la actividad física, nuestro cerebro secreta endorfinas – mejor conocidas como hormonas de la felicidad – que generan una sensación de bienestar o tranquilidad y alivian el dolor. Para conseguir este efecto basta con caminar por al menos durante 30 minutos diarios.

Ocio y el trabajo

“Simplificar implica centrarse en una sola cosa a la vez, y no en cualquier cosa sino en aquello que sea más importante. Centrá tu atención en lo que te ofrece mayores resultados, evitá los desperdiciadores de tiempo y procurá no sobrecargarte”, sugiere Marchena. 

Y añade que de acuerdo con el Profesor Tal Ben Sha-har, la cantidad afecta la calidad, y muchas veces comprometes tu felicidad tratando de hacer mucho.

Aprendé a meditar

“Meditar es muy importante porque ofrece muchos beneficios, entre ellos, incrementa la sensación de bienestar y felicidad, mejora la memoria y atención, promueve la empatía y la solidaridad, incrementa el volumen de nuestro cerebro en las áreas encargadas del pensamiento o autocontrol”, explica la psicóloga.

La resiliencia

Marchena define que la resiliencia se refiere a la capacidad de sobreponerse al dolor emocional, adaptarse y afrontar la adversidad, y sugiere que para construir y fortalecer tu resiliencia; evités ver las dificultades como obstáculos, al contrario, visualízalas como oportunidades, establece relaciones con personas de confianza que representen un respaldo material y emocional para tu bienestar, mantené la esperanza, tené fe, confía en que ocurrirán cosas buenas. 

En medio de los desaciertos

ACTITUD• ¿Cómo podemos adoptar una actitud positiva en medio de desaciertos? Paola Marchena, Capacitadora y oradora motivacional con formación en psicología, dice, que una de las claves principales está en tu pensamiento y en la forma en la que interpretás las situaciones que vivís diariamente. Explica por ejemplo que si recientemente cometiste un error al presentar un proyecto de negocios o al realizar el cierre de una venta e inmediatamente pensás: “¡Qué desgracia, soy inútil!”, inevitablemente te sentirás mal, “si en cambio procurás pensar de forma positiva, diciéndote a vos mismo: “¡Hice mi mejor esfuerzo! o ¡Me prepararé más en la próxima!” definitivamente, podrás sentirte mejor y aprender de los desaciertos”, señala Marchena.  

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