•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El crudivorismo es un tipo de dieta en la que los alimentos no se cocinan y se suprime todo lo que sea procesado, para aprovechar al 100% las vitaminas y nutrientes de frutas y verduras.

Pero, ¿será que esto es bueno para nuestra digestión? ¿Habrá maneras de cocinar y recalentar comidas sin dañarlas? Todo lo referente a este tema  lo explica la nutricionista Martha González.

“Al comer los alimentos crudos, el organismo asimila mejor y en mayor cantidad las vitaminas, minerales, antioxidantes y fitoquímicos terapéuticos que estos entregan. Esto se potencia aún más cuando se opta por productos orgánicos, en los que el nivel de toxinas y químicos es más bajo”, manifiesta la experta. Sin embargo, también destaca que hay maneras de cocinar verduras y frutas perdiendo el mínimo de nutrientes: al vapor, al wok (levemente salteadas y al dente), o bien cocidas a fuego lento en ollas de acero o vidrio, con tapa.

Orden y digestión

No obstante, la conveniencia de comer alimentos crudos o cocidos es diferente en cada persona. Por eso, para González es importante respetar una cierta estructura a la hora de alimentarse, para tener una buena digestión y sentirnos mejor. La especialista sugiere ir, en cada comida, de lo más liviano a lo más lento de digerir, siguiendo un orden: frutas, verduras crudas, platos elaborados y alimentos cocidos.

Las frutas tienen un alto contenido de agua y la mayoría de sus componentes se absorben con rapidez. Las frutas deben comerse a primera hora del día, en ayunas, ya que ayudan a limpiar el tracto digestivo. Además, aportan energía para comenzar el día. “Un buen consejo es escoger a esta hora frutas cítricas con alto contenido de vitamina C, ya que esta vitamina entrega vitalidad y ayuda en la digestión”, refiere la nutricionista.

"Para aquellos que cuidan su peso, comer algo de fruta y verdura cruda pueden ayudar a sentirse saciado, porque tienen un mayor contenido de agua”. Martha González, nutricionista.

El mediodía es la hora recomendado para comer verduras crudas, porque estas tienen enzimas que facilitan la digestión. También, contienen mucha agua, pero a diferencia de las frutas, las verduras poseen macromoléculas que requieren de un proceso más complejo de absorción. A esta hora, es habitual consumir platos elaborados y alimentos cocidos, los cuales necesitan más tiempo para digerirse. En el caso de las verduras, esto se debe a que la cocción destruye las enzimas que ayudan al organismo a procesarlas.

La noche es el mejor momento del día para comer verduras cocidas, debido a que la cocción suele hacer que la fibra sea más suave, lo que evita la hinchazón. Una recomendación es cocinar los alimentos con condimentos que generen una reacción de calor en el organismo y que hagan trabajar menos el intestino: albahaca, tomillo, ajo o romero.

Tomá en cuenta

La nutricionista explica que cocer los tomates es muy bueno, ya que mejora la biodisponibilidad (la facilidad con la que el cuerpo absorbe) de licopeno, un fotoquímico carotenoide que ayuda a la salud de la próstata en el caso de los hombres. También, aconseja no calentar la miel, ya que esta tiene enzimas favorables para nuestra salud que se destruyen a los 40 grados.

De igual forma, no es bueno comer alimentos calientes después de haber ingerido algo muy frío, como helados o bebidas con hielo. Además, la experta asegura que las frutas cítricas pierden sus vitaminas al cocerlas o calentarlas. Por último, recomienda nunca recalentar el arroz al fuego, ya que se reduce el aporte de proteínas.

Hay comidas que saben mejor al día siguiente de cocinarlas, como los guisos, dado que el reposo hace que los sabores se concentren. Sin embargo, González acota que hay otras comidas que pierden sus características y consistencia al ser recalentadas, como aquellas en las que su preparación lleva queso derretido.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus