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Hay quienes parecieran tener casi siempre una especie de gripe eterna que no se les cura, sensaciones de picazón en la nariz y ojos, secreción nasal, estornudos frecuentes y lagrimeo, son síntomas constantes en su vida diaria. Ante estas señales de recaída, probablemente la persona podría estar padeciendo de rinitis. De acuerdo con la doctora Ghaudy Alvarado, especialista en medicina alternativa, la rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal, cuyo principal síntoma es el incremento de las secreciones nasales. Y aunque pareciera ser una patología inofensiva, lo cierto es que sus síntomas podrían ser molestos al punto de entorpecer las tareas diarias, dificultar la concentración en la escuela o en el trabajo, mostrar poca toleración hacia los olores fuertes y sentirse en peor condición al estar en bajas temperaturas, asegura la doctora.

La especialista explica que las rinitis se clasifican en alérgicas (intermitente o persistente), no alérgicas (vasomotora), infecciosa (aguda, crónica, ocupacional, hormonal, inducida por fármacos, atrófica); y la que está asociada a enfermedades inflamatorias (granulomatosis, sarcoidosis, y amiloidosis). “Con frecuencia, las rinitis se acompañan de síntomas oculares, faríngeos y ópticos. Generalmente se asocian a inflamación, pero algunas formas de rinitis, como la vasomotora y la atrófica, no tienen predominio inflamatorio”, destaca Alvarado.

La más común

Según la Organización Mundial de Alergias, la rinitis alérgica afecta entre el 10 y el 30 por ciento de la población adulta en el planeta, y el 40 por ciento en niños; por lo cual es el tipo de rinitis que más sufren las personas, y la cual está asociada a una respuesta inmunitaria mediada por el anticuerpo IgE, ante la presencia de alérgenos ambientales o laborales, entre cuyos desencadenantes sobresalen los ácaros, polen, el tener contacto con mascotas, polvo y humedad.

En función de los días con sus respectivos síntomas, la rinitis alérgica puede clasificarse en persistente e intermitente. Presentar los síntomas durante más de cuatro días a la semana, o más de cuatro semanas seguidas, apunta a que se trata de una rinitis persistente. En cambio, una rinitis intermitente es aquella en la que la presencia de los síntomas solo se da de tres a menos días en la semana, o bien durante tres o menos semanas consecutivas. 

La doctora señala que en caso de que el paciente presente síntomas como alteración del sueño, deterioro de fuerzas en sus actividades diarias, deportivas o de ocio, cansancio laboral o escolar, lo mejor es consultar con un médico, porque podría sospecharse de rinitis alérgica grave; cuando solo se presentan los síntomas tradicionales (mucosidad nasal, estornudos, congestión nasal o picor nasal), se trata de una rinitis moderada.

Tratamiento farmacológico 

La selección del medicamento adecuado para cada paciente dependerá de varios factores: el tipo de rinitis, el síntoma principal, la severidad y la edad. Alvarado indica que los antihistamínicos de segunda generación (cetirizina, levocetirizina, loratadina, fexofenadina, azelastina, desloratadina) son preferibles a los de primera generación (clorfeniramina, difenhidramina, hidroxicina, prometacina) para el tratamiento de las rinitis alérgicas, ya que producen menos sueño y menos efectos secundarios anticolinérgicos. 

Ahora bien, la doctora también explica que los antihistamínicos intranasales han demostrado eficacia igual o superior a los orales de segunda generación en el tratamiento de la rinitis alérgica. También son efectivos para disminuir la congestión en rinitis no alérgica, pero suelen ser menos efectivos que los corticoides tópicos. Los corticoides tópicos son los medicamentos más efectivos para el tratamiento de la rinitis alérgica. La respuesta clínica no es muy diferente entre los distintos corticoides disponibles. Su efecto comienza entre las 3-12 horas. 

Medidas ambientales

El éxito de las medidas de control ambiental viene determinado por la mejoría clínica y la reducción en medicación. Las medidas físicas de protección a la exposición a polen, hongos, polvo, animales, irritantes, son el primer escalón de tratamiento de las rinitis. Se recomienda la ventilación frecuente de la casa o la reducción del número de objetos que acumulan polvo. De igual forma, los pacientes alérgicos al pelo de los animales domésticos pueden beneficiarse de retirar el animal de casa. Las rinitis alérgicas por agentes laborales mejoran cuando el trabajador evita la exposición directa con los materiales que le causan alergia. Puede hacer uso de medidas de protección como mascarillas o gafas protectoras.

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