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Falta de supervisión aumenta riesgos de quemaduras

Foto por: Nayira Valenzuela

La caravana navideña de Aproquen entrega juguetes a 12 mil niños en toda Nicaragua.

Cuidado. Los niños son vulnerables al fuego, tanto a los incendios como a las quemaduras, por su curiosidad y porque ignoran los peligros del mismo.

Un promedio de 800 niños son ingresados anualmente a la Asociación pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen). El 75% de ellos son menores de cinco años y el 62% de los casos que se atienden tienen como agente causal  líquidos calientes, como sopas, café, agua hirviendo, considerando que el vital líquido en estado de ebullición quema como el fuego; aceite caliente, entre otros. Las quemaduras en los más pequeños de la casa ocurren por descuido. 

”La cocina no posee ninguna barrera para evitar que un niño se queme, se dejan solos a los pequeños sin supervisión o al cuidado de otros menores; los niños jalan los sartenes que contienen líquidos hirviendo, provocando así las tragedias.  Además, las personas acostumbran a encender fogones en el suelo y esto tampoco debe hacerse porque es un peligro latente, el niño es curioso, anda corriendo, tropieza y cae en la olla”, explica el doctor Mario Pérez, cirujano plástico reconstructivo y director médico de Aproquen. 

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Según el especialista, el tema de las quemaduras es muy complejo de explicar porque sus orígenes radican en factores económicos, culturales y sociales. “El factor denominador en esta problemática de las quemaduras es la pobreza, ya que el principal porcentaje de estas  víctimas son personas de escasos recursos que no tienen las condiciones básicas, viven en hacinamientos, un pequeño cuarto es para todo, donde se realizan todas la actividades domésticas, carecen de agua potable y energía eléctrica, por lo que utilizan candelas o candiles para alumbrarse”,  señala Pérez. 

El Estudio de Carga Global de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refleja que cada cinco segundos alguien sufre quemaduras, casi 11 millones de personas al año, y el 95 % de ellos viven en países en vías de desarrollo.

Evitar dar pólvora a niños

En esta época que se avecina la fiesta navideña y fin de año, la compra y uso de pólvora se vuelve una moda y aumenta el riesgo de que los pequeños se quemen.  A pesar de que en Nicaragua existe una ley que regula la fabricación, tenencia y portación de fuego, municiones, pólvora, propulsores, explosivos, perdigones y sus accesorios explosivos, esta no se cumple.

“Es necesario comprender que no existe pólvora segura, la única forma de evitar quemaduras por pólvora es no permitiendo su uso a menores, los adultos somos los encargados de evitar y velar que los niños no la manipulen”, agrega.

Medidas de prevención 

No obstante, las quemaduras son prevenibles, por eso recomendamos no almacenar pólvora o material explosivo en la casa, principalmente si está habitada, tampoco transportarla al mismo tiempo que a las personas. “No es fácil, pero se trata de inculcar hábitos, para fortalecer las conductas y desarrollar nuevas medidas que eviten el daño. Mediante la educación se puede capacitar a los adultos, para que ellos transmitan y aprendan a cuidar a sus hijos del riesgo de una quemadura”, sostiene el director.

Para evitar estas tragedias, es prioridad supervisar a los niños. Es necesario que cuando los padres o tutores circulen dentro de la casa con líquidos calientes se fijen en todas las direcciones, porque muchas veces los niños pueden estar al lado.

Asimismo, es importante mantener los mangos de los sartenes hacia dentro de la cocina, pues es frecuente que la niña o niño lo jale y todo el contenido les caiga sobre sus cuerpos. 

Si se cocina en el piso, es deber tener medios de protección, como barandas. También es oportuno que los padres o tutores viertan la basura en bolsas plásticas o bien al quemarlas deben cerciorarse de apagar las cenizas con bastante agua, para evitar quemaduras por fuego directo.

Es necesario colocar en lugares seguros y fuera del alcance de los niños los materiales que produzcan calor, como plancha de ropa o de pelo, para que luego no haya complicaciones que dejen secuelas durante toda la vida.

“La supervisión es lo más esencial para evitar que los niños se quemen, si se deja al cuidado de los abuelitos, tomar las medidas de seguridad pertinentes”, finaliza el doctor Pérez, director médico de Aproquen. 

El proceso de recuperación  de un sobreviviente de quemaduras puede tardar años en dependencia de la superficie corporal quemada, ya que es una piel que pierde elasticidad y necesita ser sometida a múltiples cirugías, procesos de rehabilitación física y funcional. 

¿Qué hacer en caso de quemaduras?

Ayudar a la persona que se está quemando, envolviéndola en una sábana y arrojarla al suelo para que dé vueltas, así se evitará que las llamas aumenten. Si sale corriendo, las llamas aumentarán, ya que el viento ambiental dará oxígeno para que estas crezcan. Una vez controlada la situación, la persona debe echarse agua al tiempo, ya que esto disminuye el índice de calor en los tejidos. Se indica por lo menos 20 minutos debajo de un chorro de agua al tiempo.

Por ningún motivo se debe usar algún producto casero o vegetal en las quemaduras, ya que esto puede aumentar el riesgo infeccioso e incrementar el daño. 

No utilizar calmantes, ya que puede confundir al médico durante la valoración. 

Llevar al paciente a Unidad de Quemados ubicada en el Hospital Vivian Pellas, km 11 ½ carretera Masaya, cuya atención es gratuita. Teléfono: 2276-0888.