•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El sexo no tiene edad, pero sí depende de ella. Es un aspecto esencial de la vida y evoluciona con el paso de los años, siendo el mayor error querer reproducir al infinito patrones que responden a épocas determinadas. Según se destaca en el portal Vida, del sitio digital La Vanguardia, una buena sexualidad es la que sabe adaptarse a todas las etapas de la existencia.

Así, el sexo es un compañero de viaje que conforme las décadas se va adecuando a los cambios biológicos del cuerpo, a la conducta y a la gestión de las emociones. 

Los expertos en sexología dicen que en la vida (y en la cama) se empieza corriendo rápidas tandas de 100 metros, luego se acaban disputando largas distancias a ritmos más pausados y se termina dando un suave paseo, cuyas etapas te explicamos a continuación.

Infancia 
Con error se suele considerar este período como asexuado, aunque por el contrario, la sexualidad tiene una gran importancia en esta fase y las etapas posteriores de la vida se van a nutrir de ella. En los más pequeños, la sexualidad tiene que ver con la socialización y la comunicación. Es común en este período que los niños lleven a cabo actividades autoexploratorias y autoestimulatorias como parte de su curiosidad. El sentirse niño fortalece su identidad de género.

Adolescencia
Las hormonas causan los llamados cambios sexuales secundarios. Desde el punto de vista psicológico, surge un interés por el atractivo físico de las chicas. La libido empieza a dispararse y los varones, que son más proclives al juego y la diversión, comienzan a experimentar el mundo de las relaciones sexuales, quitándose una presión y sintiéndose gloriosos.

Juventud
Dejada atrás la adolescencia, se cristaliza la identidad sexual. Aumenta la autoestima y la necesidad de contacto físico. A los 20 años, el deseo es alto, las erecciones son casi espontáneas y a menudo involuntarias. Pero todavía los chicos arrastran una cierta visión de la sexualidad basada en la cantidad, por eso para ellos la prioridad es tener una pareja y como están sanos, les encanta mantenerse activos.

Edad adulta
La sexualidad la viven con más profundidad. Las capacidades adquiridas y las libertades potencian más su apetito sexual. Sin embargo, las erecciones tardan algo más en llegar (entre diez y quince segundos), el ascenso testicular es más lento, la masturbación disminuye y, paralelamente, aumenta el consumo de pornografía. La potencia sexual es más mesurada gracias a la estabilización del carácter, aunque a partir de los 45 el hombre puede fallar en la cama.

Edad madura
El varón produce espermatozoides constantemente. A partir de los 50 años, hay una menor necesidad física de eyacular, hay menos testosterona, una cierta disminución de las contracciones orgásmicas, menor volumen y proyección en las eyaculaciones, las erecciones son menos firmes.

Vejez
Los cambios se manifiestan en un menor ángulo peneano-abdominal en la erección, mayor tiempo de estimulación para conseguir una erección (a partir de los 75 años se puede tardar hasta cinco minutos), menor volumen de eyaculado y alargamiento del periodo refractario (entre un coito y otro).

  •  3% porciento de los hombres mayores disfrutan de una actividad sexual satisfactoria.

 

 

 

 

 

 

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus