•  |
  •  |
  • Edición Impresa

En el ojo del huracán por decisión propia. Así se encuentra la famosa firma Calvin Klein que ha empezado a generar debate desde que optó por usar en sus últimas campañas  imágenes que suscitan violencia, aunque precisamente en la última ha levantado las tolvaneras  y algo más por su alta dosis sexual.

Si por la víspera se saca el día, no hay razones para asustarse pues Erótica es precisamente el nombre de esta campaña primavera-verano 2016 y obviamente no se esperaba una temática religiosa.

La firma y sus publicistas han recurrido al “imaginario sexual del consumidor y lo que antes era una insinuación ahora lo han convertido en una evidencia, llegando incluso, como muchos seguidores comentan, a la vulgaridad”, según se lee en La Vanguardia.

Y por si fuera poco, la firma neoyorquina, en las imágenes que publicó en Twitter e Instagram sobre “Erótica”, insiste en trabajar nada más y nada menos que con Kendall Jenner y con Abbey Lee Kershaw.  En realidad sorprende el hecho de que Jenner siga con ellos porque la firma confesó en una entrevista que la joven del clan Kardashian no representaba los valores de la marca.

Símbolos

Yéndonos a las imágenes, nos encontramos con una serie de símbolos que se concatenan para dar vida a un concepto visual intrínsecamente ligado a la anatomía sexual. Así que en esa línea, en varias de las fotos aparece Jenner posando con un pomelo, o sea una toronja,   la cual simboliza el aparato reproductor femenino y juguetea con este colocándoselo en varias partes de su cuerpo. El eslogan de la estadounidense lo dice claro: “I eat in #mycalvins”.

En otra imagen se puede ver el trasero de una modelo “sin nombre”, que se coloca unos vaqueros al revés para mostrar su ‘belfie’. Por otra parte, la actriz Abbey Lee Kershaw también se encuentra en el foco de la polémica colocando sus puños en el interior de su ropa interior.

Dilema

Harley Weir es el fotógrafo de la discordia. Él es el ojo detrás del lente que captó la campaña que tiene en shock las redes sociales y con una división increíble entre adeptos y opositores a su arte, pues son muchos los que están en el dilema de si es  ¿elegancia o vulgaridad?.

Según Vanguardia,  muchos  apuntan a que, una vez más, la ropa ha quedado relegada a un segundo plano: “Esto es muy desagradable! ¡Muéstranos lo que queremos ver que por eso te seguimos! Ni siquiera se puede ver el estilo o el color, así que ¿cuál es el objetivo de la campaña? Patético”.

Otros opinan que la campaña combina erotismo y elegancia a la perfección y que “no hay nada de malo en tratar temas como la sexualidad con una naturalidad absoluta”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus