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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad”. En vista de ello, aquí te compartimos un decálogo con el que vas a poder retomar el control de tu intimidad y así descubrir tu sensualidad junto a tu pareja.

Vida sana

Es importante seguir hábitos saludables para disfrutar de una salud sexual óptima. Normas básicas, como seguir una dieta equilibrada, dormir bien y practicar deporte diariamente, son elementos positivos para la predisposición y capacidad sexual. 

Edad 

Existe el mito de que solo los jóvenes practican sexo y que los problemas de salud sexual son solo “cosas de la edad”. A pesar de esto, disfrutar de las relaciones sexuales no tiene edad y las dificultades pueden aparecer en cualquier momento.

Según un estudio realizado en Estados Unidos, un 8% de los hombres menores de 40 años sufre eyaculación precoz y de ellos, uno de cada cinco padece disfunción eréctil.

Confidencia

¿Tu primer apoyo? tu pareja. A la hora de poner solución a un problema de salud sexual, lo mejor es la comunicación. Juntos pueden afrontarlo todo mucho mejor. Tanto es así que, en muchos casos, el tratamiento de determinadas patologías incluye la participación de la pareja.

Consulta

Muchas dificultades sexuales permanecen años sin salir a la luz por el desconocimiento de quien las sufre o por una actitud pasiva ante los síntomas. Es fundamental la consulta con el especialista ante cualquier señal, ya que puede estar ligada a otros problemas de salud que han podido pasar desapercibidos.

Sexólogo 

Algunas mujeres acuden al ginecólogo para consultar su problema de salud sexual o simplemente por revisión rutinaria, y el hombre visita al urólogo. Lo que ocurre es que muchas veces no encuentran la solución. Hoy en día, hay médicos especialistas en salud sexual, como los andrólogos, que se dedican al estudio de la función sexual y reproductiva del hombre, y los sexólogos, que están especializados en dificultades sexuales, tanto del hombre como de la mujer.

Cero vergüenzas

Las dificultades en la salud sexual pueden tener causas orgánicas o psicológicas, con lo que deben ser tratados como cualquier otro problema de salud. Existen todo tipo de consultas, ya sean teleconsultas o consultas online, que facilitan el proceso a los más tímidos.

Solución 

Un diagnóstico es la base para atacar la raíz del problema. Existen tratamientos conductuales, sexológicos con y sin apoyo farmacológico e incluso quirúrgico, que ofrecen buenos resultados. Desconfiá de los productos milagrosos recetados sin averiguar las causas de tus síntomas. Sea cual sea el problema que sufrís, afortunadamente existen soluciones. 

Seguridad

En muchos casos las enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden evitarse llevando una sexualidad segura, respetando las medidas higiénicas y manteniendo sexo sin protección solo en pareja monógama, cuando ambos hayan descartado sufrir algún tipo de infección. Un hábito que puede contribuir a protegernos contra las infecciones es orinar después de mantener relaciones sexuales. 

Actividad

La ausencia de disfunción sexual no es suficiente para una salud sexual plena. Es necesario cultivar el autoconocimiento del cuerpo, el deseo y la intimidad con la pareja. Buscá huecos en la agenda, anticipá y planificá esos encuentros con antelación si la rutina y el estrés empiezan a afectarte. 

Internet 

El último apartado del Decálogo del Instituto de Medicina Sexual aconseja huir de páginas web que ofrecen productos mágicos a golpe de un solo clic. No son una buena opción. Consultá en centros acreditados en medicina y salud sexual que garanticen que existen profesionales para ofrecer consejo, aclarar dudas y proporcionar el apoyo y la ayuda necesaria.

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