EFE
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La mayoría de los hombres con curvatura de pene, o enfermedad de Peyronie, no son conscientes de su patología y por tanto no reciben terapia. Se trata de un trastorno que afecta a uno de cada diez hombres mayores de 40 años, según un estudio publicado en la revista The Urologic Clinics of North America.

El principal obstáculo que dificulta el tratamiento correspondiente es que la gran mayoría desconoce padecer dicha patología. Esta dolencia se caracteriza por una fibro-esclerosis del pene, debida en su mayoría a la rotura de los vasos sanguíneos de los cuerpos cavernosos del miembro masculino.

Los expertos del Instituto de Medicina Sexual (IMS) recuerdan que existe tratamiento farmacológico, físico y quirúrgico para tratar este trastorno y mejorar por tanto la calidad de vida y las relaciones sexuales de los pacientes.

En la mayor parte de los casos se adquiere debido a microtraumatismos repetidos de los vasos sanguíneos de los cuerpos cavernosos del pene que suceden durante la relación sexual. Dichas roturas originan una cicatriz o placa fibrosa que provoca la pérdida de elasticidad de la zona.

Esto hace que el pene “no actúe como un cuerpo elongable y elástico cuando se llenan de flujo sanguíneo los cuerpos cavernosos durante la erección y por lo tanto se arquea hacia esa dirección (la de la cicatriz)”, explica el doctor Mariano Roselló Barbará, director del IMS.

Según el especialista estos son los síntomas más frecuentes: dolor durante la erección, pérdida de rigidez, curvatura progresiva, placa o nódulo fibroso en el pene o acortamiento del mismo.

Solución

El tratamiento farmacológico consiste en la administración de testosterona, estrógenos, vitamina E o corticoides, pero existe controversia acerca de la eficacia de estos tratamientos, ya que no existe un estudio científico que los avale.

Para los casos en que la enfermedad está en fase inicial se recomienda el uso de técnicas como la iontoforesis. Se trata de la aplicación de un fármaco por vía tópica mediante unas microcorrientes de baja intensidad que consiguen una mejor penetración del principio activo bajo la piel.

Una investigación de la Universidad Autónoma de Madrid  comprobó cómo la terapia de tracción del pene era también “efectiva en fase aguda de la enfermedad de Peyronie en términos de “reducción del dolor, disminución de la curvatura y mejora de la función sexual”.

En cuanto a la cirugía, existen tres tipos. Por un lado, “el enderezamiento del pene sin exéresis o extirpación de la placa de fibrosis. Por otro, la exéresis del tejido fibrótico y enderezamiento y, por último, la exéresis de la fibrosis intracavernosa e implante de pene, para casos en los que la curvatura ha afectado la capacidad de obtener una erección”, subraya el doctor Rosselló.

Una investigación reciente publicada en The Journal of Sexual Medicine analizó la percepción que tenían casi 200 hombres y comprobó que más del doble subestimaban la curvatura de su pene, con una clara diferencia con lo que observaron los médicos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus