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De un tiempo a la fecha, la barba ha acompañado a los caballeros como complemento de moda inseparable, y esto está muy bien si el hombre sabe cómo mantener su barba en orden.

Cortarse la barba no es como pelar cebollas o picar ajos, aunque a algunos les sorprenda. Exige la misma destreza, eso sí. Cada día se suceden crímenes faciales y desastres múltiples relacionados con la forma de la barba, su longitud y su cuidado. Pero hay un problema que sobresale por encima de los demás: cómo arreglarse el área del cuello. 

Pendiente: el cuello

Muchos hombres ya saben cómo arreglarse el bigote o cómo deben asearse las patillas, pero para la mayoría, el cuello sigue siendo una asignatura pendiente. No resulta fácil dar con la tecla adecuada y lucir un aspecto sin defectos. Para ello, es fundamental conocer cómo es tu pescuezo y qué características tiene tu vello facial. A continuación, con ayuda de la estilista profesional Jackeline Álvarez, hemos subdividido los cuellos humanos en cinco categorías diferentes. Buscá la que más se ajuste a tu perfil y memorizá la lección. 

Cuello silvestre 

Se trata de una barba que denota una falsa desgana. Se caracteriza por un supuesto crecimiento descontrolado del pelo que en realidad no es tal. Los hombres con este tipo de barba suelen recortarse las patillas, el bigote y las mejillas, dando importancia a la barbilla. 

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En este punto, dice la experta, la consigna es, salvo excepciones, que la línea divisoria de la barba quede por encima de la nuez; y por debajo de ese punto, rasurado perfecto. Luego hay que prestar especial atención a los dos centímetros que quedan por encima de la nuez: aquí es donde hay que trabajar con mimo con la maquinilla eléctrica. 

Cuello pelícano

Un hombre que esté gordito y que tenga papada no puede permitirse lucir barba y recortarse el vello de la zona de papada. En su ignorancia, creen que al perfilársela, acentúan la forma de su rostro y parecen más estilizados, pero no; la razón es evidente. Un hombre con papada solo tiene dos alternativas: rasurado perfecto como el actor Alfred Hitchcock o barba total como Jack Black. 

Cuello senior 

Los hombres maduros que cuentan con barba cana o directamente blanca, necesitan esmerarse un poquito más en su cuidado. 

"Es un hecho que las barbas canas envejecen mucho a quienes las llevan y les dan un aspecto desaliñado, por eso deben recortárselas con asiduidad y deben quedar, una vez más, por encima de la nuez", indica Álvarez. Así, lo primero que van a necesitar es una afeitadora eléctrica con un cabezal que no corte mucho y que les permita una libertad de movimientos a la hora de avanzar por las diferentes partes de su cuello. 

Cuello robusto 

Los hombres espigados con un cuello generoso tienen el mismo problema que los del punto número 2. En su caso, la barba del cuello debe terminar en el punto que se quiera destacar del mismo, es decir, en la zona más delgada del cuello. Y como no tienen tal cosa, solo les queda una alternativa: barba tupida o rasurado perfecto. Pero nada de medias tintas, pues acabarán acentuando lo que no quieren acentuar. 

Cuello atlético

Estos perfiles pueden jugar con la barba del cuello como les venga en gana. Bien pueden mantener la línea divisoria de la barba por encima de la nuez, bien pueden cubrirse todo el cuello. En su caso, basta con mantener un cuidado básico: limpiar la piel, exfoliarla e hidratarla con una crema que no lleve aceites para evitar los brillos y el exceso de grasa. 

"La buena noticia de todo esto es que si al final metés por demás la cuchilla en algún punto del proceso de afeitado, siempre vas a poder arreglarlo: esperá una semana a que el pelo vuelva a crecer y seguí practicando", finaliza álvarez.

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