•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Por naturaleza, el hombre en algún momento de su vida llega a descubrir su sexualidad y una de las primeras manifestaciones ocurre a través de las llamadas poluciones nocturnas, las cuales se hacen presentes a la hora del sueño. Para la sexóloga Alexandra Rampolla, hablar de poluciones significa eyacular a la hora de dormir y despertarse por la mañana con la ropa y la cama manchada de semen. Desde su punto de vista, tal condición es normal, sobre todo en el caso de los más jóvenes, quienes por pena o pudor no les explican a los adultos sobre estas poluciones, ya que quizás puedan sentir culpa de algo que no han podido controlar, asegura la experta.

Para más claridad, Rampolla dice que este acto natural recibe el nombre de “sueños húmedos” y que estos no implican la misma excitación que podría tener un hombre durante las relaciones sexuales o la masturbación, ya que la eyaculación no se produce del mismo modo, sino que durante la noche, mientras el hombre está durmiendo, su cuerpo se relaja del todo y se produce esta pérdida seminal sin que él mismo se dé cuenta, explica. Para cada hombre los casos varían, “en algunas ocasiones pueden tener sueños que indiquen una posible pérdida seminal y que por lo tanto esperen encontrar semen en la cama al despertarse, pero en muchas otras ocasiones no son conscientes de que han tenido esta pérdida seminal al dormir”, indica la sexóloga.

¿Por qué ocurre?

En la fase más intensa del sueño es cuando podrían producirse estas pérdidas de semen, pero algunos expertos creen que se producen como un proceso natural del cuerpo para asegurarse del buen funcionamiento del pene y los testículos. La emisión nocturna ocurre cuando el ensueño sugestiona involuntariamente al individuo o cuando este pasa una cantidad considerable de tiempo sin eyacular. En ambos casos puede contribuir el almacenamiento de imágenes o fantasías eróticas durante un cierto tiempo, aunque también depende de la intensidad de los estímulos experimentados, normalmente se liberan en forma de vivencias sexuales ficticias generadas por el inconsciente.

A su vez, Rampolla señala que otros expertos creen que durante las épocas de la vida del hombre en las cuales tiene un aumento de las hormonas y de la actividad sexual, es normal que se produzca esta pérdida seminal, ya que quizás en ese momento se estén formando el pene y los testículos y tenga sueños húmedos con más frecuencia, en el caso de los adolescentes. Este hecho es probable que vaya disminuyendo a lo largo de los años. La frecuencia de eyaculaciones involuntarias nocturnas es muy variable y los estímulos sexuales del medio en que habita el individuo pueden ayudar a incrementarla. Adolescentes y hombres solteros son quienes más los experimentan.

¿Qué hacer?

Si el hombre que está teniendo las poluciones es todavía adolescente, quizás necesite que los padres o las personas de confianza le cuenten que es un proceso normal de su crecimiento y de sus órganos sexuales, como el pene y los testículos, y que en cuanto sus hormonas se estabilicen seguramente dejen de manchar la cama al dormir. No obstante, si se cree que las pérdidas de semen son más frecuentes de lo que se consideraría normal siempre estaría bien consultarlo con un médico especialista o un psicólogo, aconseja la experta.

En el caso de que las poluciones nocturnas aparezcan con frecuencia en un hombre de mayor edad, entonces sí puede que sea necesario consultarlo con un profesional, quien podrá dar las mejores orientaciones y detectar si se trata de algún problema de salud en el pene o los testículos. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus