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Un estudio, impulsado por la marca Rexona, ha estado dirigido por el psicólogo deportivo Oliver Martínez, junto con los doctores Josep Pla y Óscar Pino,  y pone de manifiesto que el running puede ser una buena herramienta para fortalecer las relaciones interpersonales entre parejas.

“Poner en común objetivos, retos y motivaciones en el entrenamiento ayudará de una manera decisiva a fomentar la comunicación y empatía entre los dos miembros de la pareja, fortaleciendo así la relación”, señala Martínez.

De hecho, la mayoría de los runners comparten su actividad, ya sea con su pareja, amigos o en grupo. No solo se corre para deshacerse de la energía negativa, sino también para cargarse de energía positiva, la cual será compartida con quien te acompaña en los entrenamientos o asistiendo a eventos de runners en los que se adopta una actitud festiva y siempre positiva, se refleja en este informe, que añade que esta actividad deportiva no solo consiste en correr, sino que es una forma de vida donde compartir es también muy relevante.

Hacer running en pareja puede ser muy beneficioso siempre y cuando ambos integrantes de la relación sigan una serie de principios que permitirán fortalecer la empatía y su relación interpersonal, creando un vínculo más fuerte entre ambos.

Tips

El estudio expone cuatro consejos que la pareja debe seguir para que salir a correr se convierta en algo altamente beneficioso en su relación:

Tener en cuenta las motivaciones de cada uno mejorará la empatía de la pareja: como pasa en tantas otras situaciones de pareja, antes de comenzar los entrenamientos en compañía se debe hablar y llegar a acuerdos que ayudarán a evitar cualquier tipo de conflicto teniendo siempre en cuenta las motivaciones de cada uno. Si los retos que se quieren afrontar distan mucho el uno del otro, se puede hacer running igualmente, pero planificando, por ejemplo, sesiones conjuntas y otras separadas, o bien, calentando juntos y haciendo el recorrido por separado.

Motivación mutua: aquel que lleve un ritmo más alto puede motivar al otro explicándole estrategias para ayudarle a mejorar en su entrenamiento (siempre teniendo en cuenta no herir susceptibilidades, claro).

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Si las capacidades no son similares no se debe competir: se deben conocer las limitaciones de cada uno y no competir entre ambos si éstas distan mucho para no frustrar al otro miembro de la pareja. También se puede llegar a un acuerdo para lograr que cada uno se ponga a prueba al intentar vencer al otro.

Debemos llegar a una coincidencia de objetivos para que reine la armonía: hay personas a las que les gusta hablar mientras corren, a otras les gusta escuchar música o bien concentrarse en sus pensamientos. Es por ello que antes de practicar running deben quedar claras cuáles son las reglas entre ambos de cara al entrenamiento.

Si se siguen los principios básicos expuestos sobre running en compañía, la práctica de este deporte puede mejorar sustancialmente las relaciones, adquiriendo una mayor empatía con el otro y puesta en común de intereses, objetivos y forma de vida, concluye el informe. Asimismo, también encontrás una parte “estética” involucrada en el running que favorece estos encuentros, convirtiendo este deporte en una actividad que puede ser muy sensual: “Cuando estiramos juntos, aunque no hagamos el amor, es muy agradable sentir nuestro cuerpo, cuidarnos juntos… Es como un juego de nuevas sensaciones”, explica un runner.

Finalmente, este tipo de acuerdos aportarán, además de los beneficios ya mencionados, múltiples ventajas personales puesto que conseguirás una mayor motivación para hacer deporte y podrás contar con alguien que te ayude a superar momentos de debilidad, entre otras ventajas.