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Todos hacemos cosas estúpidas cuando somos jóvenes y, desafortunadamente, echar a perder relaciones, probablemente encabeza la lista. Algunas rupturas son peores que otras, y si hay engaño podés apostar a que ambas partes tendrán dificultades para separarse civilizadamente.

Pero, ¿por qué la gente pone los cuernos en primer lugar? La respuesta a esa pregunta está en un estudio reciente publicado en el Journal of Sex Research que profundizó en los motivos de engaño, específicamente de los jóvenes. ¿Los resultados? Puede ser que tenga que ver menos con el sexo y más con un subproducto de crecer y tratar de averiguar quién sos. 

Para el estudio, los investigadores de la Universidad de Tennessee reunieron a 104 hombres y mujeres, con una edad promedio de 22 años, quienes confesaron haberle “puesto el cuerno” a su pareja en los últimos 6 meses. 

Previo al estudio, leyeron un texto que revelaba lo común que es poner el cuerno, para que se sintieran más cómodos hablando de ello. Luego, mediante una encuesta y respuestas por escrito, proporcionaron detalles sobre sus relaciones actuales y pasadas, y por qué decidieron ser infieles.

 Los investigadores encontraron que el 76 por ciento de los encuestados fue infiel porque su pareja no estaba satisfaciendo sus necesidades emocionales, lo que significa que sentían que su pareja no le prestaba atención a la relación o no le importaba; la mala comunicación y las peleas fueron la constante.

Esto es de esperar. Si sentís que a tu pareja no le importa o cualquier emoción que sentiste cuando empezaron a salir ha desaparecido, puede que terminés buscando algo mejor (incluso si esa no es la manera que tenías planeada para terminar las cosas).

¿Pero qué pasa con el otro 20 por ciento de la gente? Su razonamiento fue un poco sorprendente. 

Informaron que la independencia (su libertad e identidad) fue la principal razón de que pusieran el cuerno. Si bien esta excusa no lo justifica, tiene un poco más de sentido, ya que la mayoría de tenía más de 20 años y se encontraban tratando de averiguar quiénes eran realmente, qué querían en la vida y lo que significa convertirse en adulto.

“Llegar a la edad adulta es una etapa única del desarrollo en la que los jóvenes tienen que analizar la toma de muchas decisiones, y es importante considerar el contexto de desarrollo en el que se produce la infidelidad”, explicó la autora principal del estudio, Jerika Norona, estudiante de posgrado en UT.

¿Su consejo? Saber lo que querés de tu relación antes de involucrarte por completo. Si hablar de esto con tu pareja no te lleva a ningún lado, siempre podés terminar la relación, “lo que también es normal”, dijo. 

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