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Por instinto natural, al descubrir una cana lo primero que hacemos es buscar la manera de ocultarla, ya sea aplicando tintes o arrancándola con una pinza, pero con el paso de los años, el miedo a tener el cabello del color de la abuela ha desaparecido, al punto que tenerlo totalmente gris se ha convertido en una moda. 

Aunque parezca nueva, los orígenes de esta tendencia provienen de la década del setenta, cuando las muchachas gustan lucir el pelo teñido con colores exóticos, incluyendo el gris. Ya para la fecha, este estilo regresó por la obsesión de conseguir un tono lo más rubio posible, tanto así que las mujeres pasaron de un rubio platino al blanco y luego al gris, dando como resultado lo que hoy se le conoce como rubio orexia, que ha sido utilizado por estrellas como Kelly Osbourne y Lady Gaga.

En Nicaragua, esta moda vintage se convirtió una fiebre hace tres meses, asegura Nelly Robleto, estilista profesional. Ella explica que existen dos tonalidades; por un lado, está el metálico que da un aspecto azulado y por el otro el gris. Detalla que lo más recomendable es hacerse iluminaciones con este color, que para muchos rompe con todo lo establecido, aunque las más osadas prefieren andar este efecto por todo el cabello.

Determinante

“Antes de pensar hacerlo hay que valorar el pigmento que tiene el cabello al momento de la aplicación, por ejemplo, si lo lleva negro cosmético o rojo tinturado no va a quedar del color deseado. Por tal razón, el procedimiento a realizar es una decoloración leve, luego matizar hasta lograr un rubio cenizo y de ahí empezar a aplicar el  tinte grisáceo”, explica Robleto, dueña del salón de belleza Lilly. 

Esta profesional del estilismo comenta que la pigmentación del cabello debe andar por un nueve o diez (haciendo la referencia a esos  números que aparecen en las cajas de los tintes) y que la aplicación es similar a la de cualquier tinte, con la diferencia que no se deja durante mucho tiempo, porque se puede oscurecer, quedando un resultado un color “humo”, aunque a muchas muchachas les gusta el efecto. 

Otra medida a tomar en cuenta es el tratamiento posterior, puesto que para mantener el color durante varios meses lo más indicado es cambiar el champú comercial por uno que esté libre de sulfato. El sulfato es el componente principal de este producto, que realiza una limpieza profunda en el cabello, lavando gradualmente cualquier trabajo, ya sea queratina o el mismo color grisáceo.

“Reconocer este champú es fácil, solo debe ver que el líquido sea color morado. Esto es lo mejor que hay para que el color permanezca en el cabello por más de dos meses, ya que este mismo producto lo va matizando, dejándolo con un efecto impresionante, pero eso sí, el lavado del pelo debe hacerse una vez por semana, sobre todo para las muchachas que lo planchan”, finaliza Robleto. 

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