•   Managua, Nicaragua.  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En la secundaria, Abigail Orellana era conocida como la muchacha de los bolsos porque los confeccionaba con los jeans que no utilizaba. Ese pasatiempo se convirtió en uno de sus ingresos al abrir la tienda A&O Leather, especializada en cuero. 

¿Cómo descubriste tu chispa creativa?

Nací en San Salvador y fui una niña súper bendecida porque mis padres dedicaron mucho tiempo en inculcarme valores  artísticos porque veían en mí esas cualidades. Me encanta la pintura, el baile y la música. Pinté desde los seis años. Recuerdo que el primer dibujo que hice fue un comal de tortilla, un racimo de bananos y una olla de barro al óleo. De ahí toqué piano.

¿Por qué viniste a Nicaragua?

Mis papás siempre venían a pasear a Nicaragua desde chiquitos y siempre les ha encantado esta tierra, así que nos traían de vacaciones. Al final me dieron una beca en una universidad y fue ahí donde conocí a mi esposo. Estudiamos distintas carreras, pero llevamos algunas clases juntos,  me gradué pero cuando me regresé a  El Salvador él pidió mi mano, ya son ocho años de casados y 14 de vivir en Nicaragua, no me regresé a mi país, más bien estoy trayéndome a mis hermanos. Estudié Negocios Internacionales con énfasis en Mercadeo, aunque  empecé estudiando Diseño  Gráfico porque mi mundo era lo artístico, aunque  después mis padres conversaron conmigo, sin embargo, no me salí de la parte artística.

¿Cómo fue que iniciaste el negocio de los bolsos?

A los 15 años cortaba mis jeans y con ellos confeccionaba bolsos, entonces en la secundaria me conocían como la que hacía bolsos. Una vez tenía un bolso de cuero que le agregué mezclilla y la combinación fue bellísima, de ahí que mi hermano me dijo que le tenía que sacar provecho a eso. Fuimos a conocer a los artesanos y al final resultó que a la gente le encantó porque hemos trabajado con delicadeza, porque no creen que los bolsos sean hechos en Nicaragua. Ya llevamos cinco años en la industria. 

¿En qué te inspirás?

Solo puedo diseñar de noche, me pedís que dibuje de día y no puedo. Mis hijos tienen que estar dormidos, incluso mi esposo tiene que estar dormido, desde chiquita soy así y cuando comienzo a inspirarme me encanta pensar en diferentes facetas de la mujer, desde cómo se viste, cómo va al trabajo, la que es madre, la que quiera un bolso en el que le quepa toda su vida, por decirlo así, y luego pienso en mí misma en cuanto a la comodidad del bolso, qué bolsillos me pueden servir para esto y lo otro. 

¿Qué importancia tiene un bolso en la vida cotidiana de una mujer?

Que no utilicés bolso es como que no te pongás zapatos. Yo creo que el bolso es como tu lápiz de labios, es el que le termina de dar el look a tu vestimenta. Podés andar un traje de colores neutros, pero si le ponés un bolso amarillo todo cambia y es un accesorio súper femenino.

¿Qué estilos predominan?

El ejecutivo porque te sirve para andar de viaje, para llevarlo a la oficina y se ocupa para cargar las minilaptops y las tabletas.

¿Cuántos diseños tenés?

Hasta el momento son 47, todos los he diseñado yo, y siempre hacemos una prueba antes, así vemos los errores y los vamos reestructurando. Los precios son súper accesibles, cuando lancé la marca traté que el producto fuera bueno, bonito y relativamente barato. Un bolso de mano oscila en 65 dólares y uno ejecutivo 345.

Y para hombres ¿qué diseñás?

Curiosamente, los hombres son mis mejores clientes, compran pasaporteras, bolsos para laptops y carry ons para llevarlos al aeropuerto.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus