•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hablar con la señora Sylvia Levy implica tener una conversación con una mujer que ha sido testigo y sobre todo, agente  dinamizador del crecimiento turístico nacional, un tema que le apasiona y al que le ha dedicado gran parte de su vida.

Jovial, siempre ve en cada problema una oportunidad, se declara como una persona que confía plenamente en los seres humanos.

Fiel creyente en Dios,  de carácter apacible pero con temple para resistir las pruebas que llegan a su vida, doña Sylvia Levy ha logrado ocupar puestos trascendentales en nuestro país.

Actualmente es la presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas, fue presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), está en la junta directiva de la misma y es parte del Consejo Ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur).

“Soy la secretaria general del consejo ejecutivo del Cosep y es importante cómo las cámaras unidas una cámara puede ser muy eficiente, pero todos juntos  podemos cooperar para que aprovechemos más las oportunidades de mejora que hay, refirió acerca sus roles.

¿Cómo se describe Sylvia Levy?

Soy una mujer muy emprendedora, una esposa muy dedicada, una madre que está cien por ciento pensando en sus hijos y una abuela  que pueden aprovechar, todavía estoy joven para enseñarles. Le pido mucho a Dios iluminación y guía para conducir correctamente a estas nuevas generaciones. También tengo mucho espíritu de ayudar a Nicaragua, mi mayor deseo es continuar construyendo la nación que queremos, para que mis nietos puedan tener una patria bella y linda, así como la estamos edificando ahora.

Soy una persona alegre, optimista, para mí las cosas que puedan ir mal yo las veo como oportunidades de mejoras, como retos, desafíos que cada uno de nosotros debemos enfrentar, para que desde cualquier ámbito en el que nos estemos desarrollando, podamos construir un mundo mejor.

¿Cómo valora el panorama de crecimiento en el país?

Tanto en el turismo como en líneas aéreas,  veo que  hay una gran oportunidad para que el país salga de la pobreza y con mi experiencia de tantos años veo que puedo contribuir  con mi granito de arena a pulir este diamante en bruto que es Nicaragua y creo que lo estamos haciendo bien.

¿Cuál es su mayor satisfacción personal?

Me llena de satisfacción cuando estoy en una reunión de turismo con microempresarios y veo las ansias que ellos tienen de aprender  y  quieren que yo comparta mi experiencia. Esto es ir dando un poquito, ya que no tengo los medios necesarios para hacer una gran fundación  y poderme dedicar cien por ciento obras de caridad, me llenan estas reuniones para hablar de turismo, me llena de satisfacción compartir algo de lo que sé.

Muchas veces pensamos que las cosas básicas todos las sabemos, pero no es así, todos tenemos que aprender cada día más, la vida es un continuo aprendizaje que humildemente quiero compartir con los demás.

¿Por qué asegura que confía plenamente en los seres humanos?

Yo soy una persona que no ve el vaso medio vacío, sino medio lleno, dicen que soy muy ingenua, muy inocente, considero que la maldad no existe, siempre hay dos caras de la moneda y no hay que juzgar por lo que vimos, siempre le doy oportunidad a las personas de explicarse y si algo hicimos equivocadamente hay que ser humildes para pedir disculpas.

¿Cómo logra atender a su familia en medio de sus múltiples ocupaciones?

Tengo seis nietos, tres hijos: una mujer y dos varones. Una vive en Nueva York y los varones están en Nicaragua, ayudando a las comunidades en las que nos movemos. El mayor de mis nietos tiene 12 años y el menor de año y medio, ellos son mi oxígeno, esta energía que Dios me da la quiero ocupar bien, para mí es importante darle tiempo de calidad a la familia. Los domingos nos reunimos para almorzar juntos, porque son los domingos de la familia. Llamamos a mi hija que está en Nueva York, a mi mami y hermanas que están en Miami y de esta forma podemos compartir aún en la distancia. La tecnología me ayuda a estar muy de cerca con mis nietos también.

¿Cómo es el trabajo en líneas aéreas?

Las líneas aéreas  son un negocio muy dinámico  y son como un gusanito que se te mete, todo es para ayer, hacés tu agenda pero van a pasar cosas que ameritan atención inmediata y  estás ocupada las 24 horas del día. Es un trabajo demandante, pero a la vez fascinante.

Me gusta este trabajo y les digo a mis colaboradores que el día que encuentren una excusa para no ir al trabajo porque piensan que es aburrido, mejor que busquen otro trabajo, en toda mi vida no he tenido esa sensación, porque amo lo que hago, me apasionan los temas.

Como presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas me gusta contribuir con mi conocimiento y dar oportunidades de mejoras comunes que podamos tener y eso también me agrada. Había un presidente de una línea aérea, que en paz descanse, que me decía que tenemos que cacarear que nuestro país es bello, que tenemos buenos servicios en las líneas aéreas y es cierto, porque si no damos a conocer lo que tenemos nadie va a confiar en nuestros servicios.

¿Qué piensa de la equidad de género?

Es muy importante que la mujer se sienta empoderada, las experiencias de amas de casa, de abuela, madre, empresaria, nos hacen únicas y cada quien en su medio es importante que aprenda a demostrar  liderazgo.

Es importante que los hombres comprendan que la equidad de género es para que nos traten con igualdad, no es una guerra entre hombres y mujeres. También que sepan que todos podemos hacer los mismos trabajos, sin importar el sexo.