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Lisette Morales es  una mujer de tesón, nacida en Nicaragua aunque se define como una ciudadana global y una artista interdisciplinaria. Es pintora, fotógrafa, ama la literatura y recientemente ganó el Premio del Público en la exposición de Fort Myers, el más valioso de la muestra realizada en el centro cultural SBDAC.

“Desde mi niñez valoricé de una manera intuitiva el arte de la costura a mano, el tejido y bordado, igual como la cerámica, dibujo y pintura. Por medio de mis obras de autoexpresión canalizo mis experiencias personales de una manera honesta y abierta. Todas mis creaciones encapsulan ideas y conceptos”, señaló. 

Asimismo, Morales destaca que se enfoca en todos los detalles: las poses de las modelos, los ángulos, las sombras, la selección de colores y el tamaño del cuadro hasta al punto que se obsesiona.

“Muchas veces me pregunto a mí misma por qué pinto. Y mi respuesta es siempre porque quiero vivir. En el momento que estoy trabajando en un proyecto mi mente, alma y cuerpo están unidos como en una meditación y me siento viva. Crear para mí es una catarsis y quiero pasar esa experiencia de purificación a otros que de alguna manera se encuentren o se encontraron en situaciones similares a las que yo he vivido”, explicó. 

En los años 90 vivió, trabajó y estudió en Nueva York, donde  realizó estudios de restauración de objetos antiguos en la universidad técnica Fashion Institute of Technology. En el 2014 se graduó en mercadeo de moda sostenible en la escuela de diseño Parsons. Esto fue después de que su vida cambió totalmente a causa de un divorcio muy conflictivo y desde entonces decidió dedicarse al arte, lo cual siempre fue su vocación, a tiempo completo. 

¿Cómo ha sido tu experiencia en Estados Unidos?

He vivido en varias partes de Estados Unidos por los últimos 26 años  y es mi carácter siempre de aprender de todo lo que se me presenta en mi camino. En cada ciudad donde he vivido he visitado museos, bibliotecas, lugares históricos y me he incorporado de lleno en la comunidad donde resido, siempre escuchando y aprendiendo de las personas con las cuales tengo contacto. Siempre busco cómo enfocarme en lo positivo. He viajado extensamente porque me gusta conocer y aprender directamente de otras culturas. Pasé muchos veranos en Sicilia, Italia, y aprendí que la observación y la adaptación a nuevas costumbres son la llave para ser acogidos en lugares nuevos. 

¿En qué momento descubriste tu talento para la pintura?

Desde que tuve uso de razón y capacidad de usar un lápiz supe que podía marcar en una superficie lo que miraba y lo que sentía, pero como era niña yo pensé que era una cualidad que todas las personas poseían. Recuerdo que desde que comencé el preescolar mis maestros y compañeros de clases me decían que dibujaba bien, pero realmente no comprendí la magnitud que el arte tendría en el futuro de mi vida. Tuve la bendición de que ambos de mis padres son personas artísticas. Mi padre es pintor y calígrafo, entonces tuve acceso a brochas, a unas cuantas pinturas acrílicas y de óleo, y a plumillas y tinta china. Observándolo trabajar en la caligrafía fue que aprendí a apreciar la sutileza y elegancia de las líneas en tinta negra. Como soy autodidacta decidí aprender caligrafía sola durante los largos inviernos de Nueva York. Por medio de este arte fue que acepté el concepto de la imperfección como parte de la existencia y de allí nace mi intenso entusiasmo por la ilustración con tinta japonesa.

¿Cómo llegaste al arte fotográfico?

Mi padre, quien fue una gran influencia artística en mi vida, tenía un libro de Ansel Adams que alguien le había regalado. Mis hermanas y yo pasábamos horas observando las fotografías panorámicas en blanco y negro. Mi curiosidad inicial por la fotografía realmente fue por la mecánica de saber cómo funcionaba una cámara y por la técnica de cómo se revelaban las fotos. Preguntas profundas rodeaban mi mente al querer comprender la diferencia en principio entre un cuadro y una fotografía. Muchos años después en la universidad tomé una clase de historia de la fotografía. 

¿Ha sido dificil abrirte paso en el arte norteamericano siendo nicaragüense?

El arte como negocio es un mundo muy difícil y pocos logran tener éxito comercial y fama. En el momento que yo decidí pasar a ser una artista profesional lo hice porque es lo que amo hacer y estoy consciente de que es un campo no muy fácil de entrar para las mujeres en general y mucho más duro para una mujer latinoamericana. No me interesa la fama. Decidí que la única manera en que podría preservar mi voz y mis ideales era trabajando independiente de galerías. He sido parte de varios grupos artísticos underground en los últimos años en que sobresalí por la calidad de mis obras y gané respeto entre mis colegas. El artista Marcus Jansen me dio un consejo valioso el cual he seguido: Me dijo que pintara para mí misma. Cuando uno pinta honestamente y en forma directa es cuando las audiencias se conectan con las obras. Uno de mis mentores es el profesor de historia de arte retirado Lance Richbourg, quien me urgió en una ocasión de que me olvide de las técnicas y de que siga plasmando la poesía en mis creaciones. No sé qué es lo que el futuro me tiene preparado pero por el momento continúo trabajando con autodisciplina y diligencia. Tengo una exposición programada para diciembre de 2016 en el centro ACT for Arts en Fort Myers, Florida. Mi sueño es exponer en mi ciudad natal, Managua, y en París, donde quiero  irme a vivir por una temporada.

¿Qué significa haber obtenido el Premio del Público en la exposición de Fort Myers?

Fue un momento que me conmocionó profundamente porque es el premio más valioso de esta exposición anual en el centro cultural SBDAC. El valor del premio para mí es porque fue una confirmación de que estoy en el camino correcto. Fue la primera vez que me presentaba en ese concurso y fue con mi cuadro titulado “La carta rosada”  de 30x40 pulgadas en pintura acrílica. Después de la exposición doné la obra al centro de ayuda a mujeres maltratadas de la ciudad de Fort Myers. El cuadro será subastado en este mes y los fondos serán utilizados para continuar los programas de ayuda a mujeres que han sufrido abuso físico y mental. Le agradezco a mi modelo y musa Danielle Channell, quien donó su tiempo posando para este cuadro. Hablando de musas tengo varias y son mujeres fuertes que han roto barreras. 

¿Qué proyectos están ocupando tu mente en este momento?

Mi mente está siempre en movimiento estimulada con todo lo que observo en mi vida cotidiana. Tomo mi trabajo como artista muy en serio y he adoptado una rutina laboral eficiente. Esta semana estoy trabajando en unas ilustraciones para la revista El Café Latino de París la cual me ha solicitado dos historietas en tinta japonesa para publicarlas en dos páginas A4 en la edición de noviembre de 2016. Tengo dos historietas en progreso una es titulada “Sexo Telefónico” y otra “Espacios Sagrados”, además estoy trabajando en una serie de cuadros en acrílico basados en un concepto de un amor no correspondido. 

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