•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un buen maquillaje es una necesidad de primer orden para la mayoría de mujeres, debido a que  contribuye no solo a mejorar la estética, sino también la autoestima.

No obstante, para nadie es un secreto que se dificulta asistir a los salones de belleza más de una vez a la semana, por la dinámica propia de la vida diaria, por lo tanto es necesario que cada una adquiera los conocimientos básicos para automaquillarse  de la mejor manera posible.

Hoy les presentamos una guía completa sobre el maridaje que debe existir entre el tipo de piel y la base que se le aplicará, para ello contamos con la asesoría de Lelia González, instructora de maquillaje profesional.

Tipos de piel

Según González, no podemos hablar de bases si antes no conocemos el tipo de piel que tenemos. Ella explicó que la piel grasa es la más fácil de reconocer porque los poros generalmente están más dilatados. Asimismo, reconoció  que no es que este tipo de piel abunde en aceite, sino que  es un mecanismo de defensa de la dermis para pedir hidratación y humectación, o sea que el brillo que segrega es esa señal de auxilio para que el rostro no luzca tan mal.

“La piel normal no presenta casi imperfecciones, es la más fácil de tratar, se puede aplicar cualquier tipo de maquillajes, pero es difícil de mantener porque es producto de una buena alimentación, así como de protección frente a las condiciones atmosféricas. La piel mixta es cuando te maquillás y te sudan el mentón, la nariz y la frente, mientras que las mejillas quedan secas”, aclaró.

Por otro lado,  la piel seca se caracteriza porque es muy tensa, es decir tirante. Es una piel demasiado sensible y cuando hace frío o cuando le cae agua, experimenta una sensación de ardor, debido a que es víctima del viento y del humo.

Según la instructora de maquillaje, es importante que las personas que sufren algún tipo de alergia, acudan  al dermatólogo antes de aplicarse cualquier producto, porque de lo contrario pueden sufrir lesiones cutáneas.

Elección del tono

Como tips infalible, González asegura que la base líquida es recomendada para casi todos los tipos de piel, ya que su fácil aplicación ayuda a que el maquillaje tenga mayor textura y quede sin manchones. Por otro lado, la base cremosa es más recomendable para las pieles secas y mixtas.

“En lo que más debemos invertir es en la base, porque es la que sostiene los demás productos de maquillaje que usaremos. Si nos ponemos una base de mala calidad, el maquillaje no durará más de dos horas, además puede dañar la piel”, asegura la experta.

En cuanto a los fijadores de maquillaje, apuntó que son recomendables si se va a tener un día bastante pesado o si se harán fotos, aunque reconoce que son caros y sugiere usar como sustituto el agua de rosas para sellar el make up.

“El agua de rosa se aplica antes de maquillar para tonificar la piel y cerrar los poros,  cuando ya terminamos de arreglarnos la aplicamos para que selle la piel, de forma tal que no quede ni brillosa ni pastosa”.

En lo que a tonos de base se refiere afirma que debe ser elegido con sumo cuidado y que no se debe probar en la mano, porque en esa zona recibimos más el sol y por ende es más oscura que la cara, tampoco  es ideal que la probemos en el rostro, lo correcto es hacerlo en el cuello. Si la base desaparece estamos ante el tono que nos corresponde, en cambio, si nos queda como un manchón, definitivamente tenemos que descartarla.

“No es correcto creer que entre más base usemos más hermoso nos quedará el maquillaje, la correcta aplicación es punteada. Un punto en el mentón, dos en las mejillas, dos debajo de los orificios de la nariz, uno en la nariz y uno en la frente. Una vez punteado debemos difuminarlo con la brocha, si se usa esponja, lo recomendable es humedecerla para que no absorba todo el producto y nos quedemos sin nada en la piel”, finalizó la instructora.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus