•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La inocencia y ternura que proyectan los infantes, sumado en algunos casos a las condiciones vulnerables (desatención, abusos, enfermedades y carencias) a las que están expuestos durante los primeros seis años de vida, hizo comprender a la sicóloga Alejandra Elizabeth Domínguez León, que este grupo de niños durante esa etapa no debe descuidarse, que para ellos no todo es felicidad y juegos, sino que también son susceptibles a sufrir frustraciones y que los padres deben identificar y darles seguimiento ante cualquier cambio de conducta que pueda mostrar el menor. Es por ello, que aunque lo creyó casi imposible, hoy puede decir con satisfacción que cumplió su sueño de ser sicóloga, pero más que eso, que pudo emprender para el bien social: crear Psicointegra, un Centro de Diagnóstico y Atención Psicopedagógico Integral. El centro va a cumplir dos años, y está ubicado en Residencial Mayales, kilómetro 11 ½ carretera a Masaya.

La formación de Alejandra inició en la carrera de Mercadeo, trabajó por muchos años en una ONG, en donde se desempeñó como representante de Logística y Relaciones Públicas, conocimientos que le valdrían posteriormente para ejecutarlos en la administración del centro. Domínguez confiesa que siempre tuvo la espinita de estudiar sicología e incluso, su mamá le llamaba “doctora corazón”, porque sus amigas siempre necesitaban de sus consejos. Alentada por sus familiares y amigos, decidió estudiar la carrera y se especializó en Sicología Educativa.

¿Qué razones le motivaron a crear Psicointegra?

A lo largo de mi carrera, me fui dando cuenta de la importancia que tiene la sicología en el niño desde que nace. Durante los primeros seis años de vida del individuo, se forma el carácter, la personalidad, la autonomía, la autoestima, se forman los valores, los traumas ocurren durante esos años; entonces me gusta compartirles y enseñarles a los padres la responsabilidad grande que tienen con respecto a la formación del “ser” de sus hijos, ellos son muy vulnerables en esos años y cualquier evento que les sea fuerte, puede cambiarles la vida en segundos. Los pequeños necesitan estabilidad y de su formación, va a depender los adultos que sean en el mañana. Los padres son piezas fundamentales en el desarrollo de sus hijos.

¿Por qué decidió trabajar especialmente con niños?

Yo hice mis prácticas en una escuela en Esquipulas, Managua; y ahí miré la realidad que vivimos, era una escuela de escasos recursos y pude notar que habían niños que tenían necesidades en todos los aspectos: tenían carencias emocionales, dificultades de aprendizajes, algunos habían sufrido abusos, la escuela no daba abasto para atender a tantos niños, unos llegaban sin comer, otros asistían con sus uniformes sucios, pude percibir en cierta medida un abandono por parte de sus padres y de los maestros también; vi que ellos (los infantes) eran muy vulnerables. Ante estas necesidades, fui armando el plan de crear el centro y actualmente, mi equipo de trabajo y yo creamos alianzas con escuelas para que nuestros servicios lleguen a los maestros y podamos asesorarles en cuanto al manejo de los niños dentro del aula de clases.

¿Cuáles son los servicios que brinda el centro?

La estimulación se da desde que el niño está en el vientre. Soy defensora de que hay que trabajar en los niños la estimulación a temprana edad. Trabajamos la estimulación como un servicio. Brindamos servicios de reforzamiento escolar, terapia familiar (atención a niños, jóvenes y adultos). Contamos con un equipo interdisciplinario con amplia experiencia en las áreas de la psicología, psicopedagogía, estimulación del lenguaje, estimulación temprana, pedagogía, neuropsicología, trastornos y dificultades de aprendizaje, trastornos emocionales y conductuales. Hacemos una entrevista con los padres, recogemos toda la información del historial clínico de los pequeños, y en base a eso se arma el plan de trabajo.

¿Qué situaciones deberían suponer para los papás signos de alerta en sus hijos?

Que su hijo no aprenda correctamente, que no haga sus tareas, que obtenga bajas calificaciones o repruebe materias, que sean agresivos con otros niños, que no haga caso cuando le llamen por su nombre, si el niño altera el orden de las palabras en una oración, si evita tener contacto visual con las personas, si juega solo o si se distrae con facilidad. La ventaja es que nuestros niños del centro cuentan con el equipo de la sicóloga (mi persona) y la pedagoga, ambas trabajamos todas las áreas del desarrollo del niño. El objetivo es prepararlos también para cuando inicien su etapa escolar.

De acuerdo a su profesión, ¿hay algún tema en especial que le preocupe?

Sí, el que los maestros sepan identificar, no diagnosticar las distintas problemáticas que puede tener un infante. A veces los docentes etiquetan a los niños o los mismos familiares lo hacen al decirles: “este niño es hiperactivo”, “es haragán”, “no copia”, el caso es buscar el trasfondo del asunto: ¿qué lo hace ser así? A través de capacitaciones que brindamos en las escuelas, les enseñamos  a los maestros las características de cada una de las dificultades más comunes, para que así ellos puedan transmitir los signos de alerta a los padres.

Como sicóloga educativa, ¿cuál es su labor?

La labor nuestra es enseñarles a los papás cómo manejar las diferentes situaciones de riesgos que puedan tener sus hijos. En las terapias, el 90% lo ponen los papás y el 10% yo, mi meta es que ellos se fijen en lo que hago, cómo abordo a los niños en sus dificultades para que luego lo vayan a practicar a casa. Yo doy la guía y las herramientas, y ellos las implementan, y con la constancia es que se logra el avance. Estos niños deben lograr autonomía. Ningún papá está preparado para recibir un diagnóstico de su hijo, la aceptación a colaborar unida a la atención temprana son fundamentales.

¿Ejecuta algún proyecto social?

El proyecto que hice realidad me lo había planteado como un sueño en el segundo año de la carrera y una de las cosas que  me prometí fue brindar atención gratuita los días jueves “Día del Santísimo” a los niños que realmente necesiten asistencia y que sean de escasos recursos.

¿Cuáles son sus planes a futuro?

En este mes vamos a iniciar con un nuevo servicio que es el maternal. Las edades de admisión son de un año a tres años, y estamos a punto de firmar una alianza con los colegios parroquiales para brindar capacitaciones a los docentes. Cuando capacitamos a los maestros y le damos talleres a los padres nos valemos mucho de medios audiovisuales para que vean en otros la experiencia propia, a veces les compartimos videos sobre la realidad que viven las familias. Hay un video que se llama Playa y Montaña, es un video de superación para las familias, lo recomiendo.
 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus