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Las caritas formadas por caracteres para expresar alegría o tristeza no son algo nuevo. Para abril de 1857, cuando ni se pensaba inventar las computadoras, la guía de telegrafistas documentaba el uso del número 73 del Código Morse para expresar “amor y besos”.

Tuvieron que pasar 55 años para que el periodista norteamericano Ambrose Bierce desplazara los números para utilizar otros caracteres, por ejemplo, una boca sonriendo la describía como  \___/ y para septiembre de 1982, Scott Fahlman, un científico de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) simplificó la manera de enviar una carita alegre y triste, que es la que utilizamos actualmente  (dos puntos y los signos de paréntesis).

Fahlman sostenía una discusión en línea donde evaluaba con sus compañeros si un ave podía volar dentro de un ascensor que se encuentra en caída libre o si una gota de mercurio podía elevarse en las mismas condiciones. Resulta que alguien escuchó la conversación y realizó un anuncio falso acerca de que los ascensores del departamento estaban contaminados con mercurio como resultado de los experimentos.

Alegría y tristeza

Fue así como Fahlman sugirió propuestas acerca de cómo identificar las bromas a futuro para evitar confusiones, y en una conversación por Internet escribió: Propongo la siguiente secuencia de caracteres para marcar una broma::-), Leánlo de lado.

Aunque quizás sea más económico marcar las cosas que no dan risa, dadas las recientes tendencias. Para eso, usen :-(  “El emoticón nació como una forma de contextualizar un comentario un correo, de tal manera que se pudiera aclarar cuándo una frase debía ser leída en tono de humor y cuándo no”, decía Fahlman en aquel entonces.

La carita feliz fue tan famosa que empezó la fiebre de llevarlo en forma de calcomanías, en las camisas o sellos, luego, con la expansión de las computadoras y la Internet, el emoticon de Fahlman se volvió aún más conocido, cuando se empezó a utilizar en las conversaciones, algo que a su inventor no le gustó.

“Creo que son feos, y quizá es por mi apego al original dado que yo los inventé. Lo peor era que Microsoft, AOL y otras empresas comenzaron a activarlo por defecto en las conversaciones, por lo que cuando tecleaba mi lindo emoticón de texto, lo convertían en algo que no me gustaba. Si a la gente le gustan los emojis, bien, pero yo no”, comentó Fahlman.

Le guste o no a su inventor, ahora existen posibilidades ilimitadas de emoticones donde ahora no solo involucran caritas para expresar algún tipo de emoción, sino también imágenes en movimiento, animales, plantas o cualquier otra cosa inimaginable, aunque para muchos, el verdadero emoticón que ha estado presente pero que  ha pasado inadvertido es el signo de exclamación, pues era un carácter que involucraba un sentimiento sin expresarlo con palabras.

 

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