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Por cuatro décadas, la agrupación “Llama Viva” ha estado al pie del cañón entregando a todos los amantes de la música clásica los mejores repertorios de las épocas de los años sesenta, setenta y ochenta. Según cuenta su fundador y director Augusto Gallegos, la agrupación está arribando este mes a sus 43 años de recorrido musical, por lo que piensan festejarlo a lo grande con un concierto musical que se estará realizando mañana a partir de las 8:00 de la noche en Ruta Maya y cuyo costo de entrada es de 150 córdobas. En el concierto, sus integrantes manifestaron que van a estar interpretando temas de Santana, que es una de las sugerencias más pedidas por sus fieles seguidores.

Retrocediendo a la historia, Gallegos expresó que la fundación de Llama Viva coincidió justamente con la venida de Santana al país un 3 de octubre de 1973, fecha en que la banda comenzó a proyectarse con sus peculiares descargas musicales de repercusión y guitarra, que tanto gustan en sus conciertos.

El nombre “Llama Viva” influenció nuestra esencia, es la metáfora que define a nuestro grupo, es ese algo que nos incita a mantener viva la llama de la música, que es lo que nos apasiona.

¿Cómo surgió la idea de crear esta agrupación?

Todo empezó con Alfredo Rosales, mánager del conjunto, y conmigo (Augusto Gallegos), que sentíamos la necesidad de crear un grupo musical que cantara sus propias inquietudes, que ofreciera a las personas el deguste de un ritmo diferente que los deleitara al ritmo clásico. Queríamos ser diferentes y nos dimos cuenta que la música de Santana era muy bien acogida, por lo que esta banda ha sido una de nuestras más grandes influencias.

¿Por qué la denominaron como “Llama Viva”?

Una disquera centroamericana nos ofreció la oportunidad de grabar algunos temas, sin embargo la misma nos sugirió cambiar el nombre, porque en España ya existía otro grupo que se llamaba Agua Viva, que era como nos dimos a conocer al principio de nuestra carrera. Entonces, tras pensar en algunas posibilidades nos consolidamos en 1975 como Llama Viva.

A lo largo de esta carrera ¿qué retos han enfrentado como agrupación musical?

A pesar de que para 1976 Llama Viva ya era un grupo conocido en toda Nicaragua, como agrupación hemos tenido subidas, bajadas, triunfos y fracasos; es normal, creo que todos los grupos pasan por esas etapas. En nuestro caso, experimentamos pausas para producir nuevos proyectos como lo fueron: “Revival” y el más reciente, “Ever Green”, que se trataron de revoluciones en nuestros repertorios musicales. Lo cierto, es que nos caracterizamos por tener un perfil musical diferente de lo que tocan los demás, y me refiero a género.

En 1995, para ustedes fue un boom regresar al pentagrama musical, ¿por qué?

Sentíamos la necesidad de realizar una renovación, por lo que nos replanteamos otra idea de grupo a la que llamamos Revival, la cual permaneció por 20 años. En ese entonces, muchas personas creían que nuestra llama se había apagado, sin embargo solo se trataba de hacer una pausa para regresar a los escenarios con mucha más fuerza.

¿Qué significa para ustedes pertenecer a Llama Viva?

Aunque al principio el nombre surgió para no perder el contrato de grabación, al final nos dimos cuenta de que “Llama Viva” nos influenció y le terminó dando una definición al grupo. Sentimos que el nombre nos alaba a continuar, es una especie de incitación para mantener viva la llama de la música, lo describimos como un fervor a seguir cantando música clásica, que es lo que nos apasiona.

Una de sus mayores satisfacciones ha sido…

Que somos un conductor generacional, porque a lo largo de los años ha habido muchas generaciones que nos han acompañado desde que empezamos y que han estado ahí para nosotros y que lo mejor de todo es que han transmitido a sus hijos su gusto musical.

¿Qué planes tienen para el futuro?

Ampliar más nuestro menú musical, seguir incorporando temas que nunca hemos tocado y que nos sugieren las personas, es decir hacer lo que no hemos hecho, y ya después Dios dirá.

Integrantes

En esta ocasión la banda ha incorporado a su cuerpo musical a María Andrea Hernández, finalista del concurso Gastón Pérez; Karla Matus, cantante lírica y exvocalista de la agrupación rock Cripta, El Cadejo. En escena también participan: Marcos Samorio, integrante de la Camerata Bach; Johnny McDonald, batería; José Centeno, bajo; María Eugenia Urroz, vocalista; Augusto Gallegos, guitarra; Amir Avilés, timbales; Chepe en la conga y Julio Cansino en el teclado.

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