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Juan Rosales es un joven nicaragüense apasionado por la música que se graduó con Magna Cum Laude en la universidad privada de música más grande del mundo. Sabe tocar flauta, piccolo, oboe, guitarra y piano.

Aspira llegar a tener una academia de música para compartir sus conocimientos que ha adquirido, desea una maestría en educación musical y este sábado se presentará en un concierto de clarinete, flauta y saxofón junto a Fernando Escorcia, conocido por su agilidad con el saxofón y muy querido entre los aficionados del  jazz, y a Norlan Santana, conocido entre los amantes de la música como docente de la Upoli y gran clarinetista. El concierto será en el Cafetín Literario Kolschitzki en su Masaya natal, a partir de las 8:00 de la noche.

¿En qué momento de tu vida te interesaste por la música?

En realidad yo comencé con la música primero como por obligación. Mi mamá quería que yo tocara guitarra, así que me compró una guitarra y me puso un profesor para que me instruyera.  Tenía aproximadamente 14 años cuando pasó esto.

  • Rosales actualmente trabaja en el Conservatorio de Música de la Upoli y en un proyecto de Música en los Barrios.

Luego en el Colegio Americano era parte del currículo llevar música, con la salvedad de que era música de banda, de orquesta, es decir con instrumentos de viento.  Así empecé  con el saxofón y me encantó, pero debido a problemas de salud,  que me provocaba muchos problemas de garganta, tuve que dejarlo  y cambié a la flauta, y fue ahí donde me quedé y me dediqué a la flauta dulce.

¿Cómo te marcó esta experiencia en el colegio?

Fue decisiva, pues ya tocando en el colegio,  a mis 15 años me di cuenta que quería seguir creciendo como músico y decidí entrar a la Academia Nicaragüense de la Música, que es un proyecto de la Camerata Bach, aunque no sé si todavía existe. Así, mientras estudiaba la secundaria, después del colegio iba a clases de música con la Camerata y una vez que me gradué decidí irme a estudiar  a Boston.

¿En qué institución estudiaste?

Estudié en el Berklee College of Music la carrera de Composición Contemporánea y Producción y la de Administración de Empresas Musicales.

En Nicaragua existe la creencia de que no se puede vivir de la música. ¿Qué pensás de eso?

La forma en la que nos entrenan en la universidad es para que podamos sobrevivir en cualquier ambiente. Nosotros podemos escribir la música para un comercial, incluso yo hice la música del último comercial de la cerveza Toña, que es el de como mi Tierra no hay dos. También podemos hacer composiciones para alguien que nos pida que le hagamos una canción.  Otro rol que podemos desempeñar es el de productores, que es el equivalente a un consultante de modas en una casa de alta costura. El productor sabe cómo hablarle al cliente y también al ingeniero de sonido, es el que entiende el lenguaje  técnico y el del cliente.

¿Cómo llegaste a realizar el comercial de Toña?

Por medio de algunas amistades me enteré de que estaban haciendo un casting para compositor del nuevo jingle en 2013 y que aún no han cambiado. Ellos enviaron como un borrador con la letra y el que hiciera con ella algo parecido a lo que ellos tenían en mente se ganaría el trabajo. Lo gané y lo hice porque siempre supe que tenía que hacer algo pegajoso que no rompiera con la tradición de ellos mezclando la música sinfónica con el son nica. Fue la primera vez que puse a prueba lo que estaba estudiando.

¿Qué es la música para vos?

Se ha convertido en todo en mi vida, se podría decir. No hay un día en que no practique, que no escuche música. Trabajo con la música, gracias a Dios.

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