•  |
  •  |
  • EFE

Con la nieve y las luces de colores, el espíritu navideño se establece en Nueva York. El primer gran evento es la cena de Acción de Gracias, que se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre.

Se trata de una tradición muy antigua. De hecho, se cree que comenzó a celebrarse en 1621 cuando los colonos que llegaron desde Europa hasta Plymouth (que hoy en día forma parte del estado de Massachusetts), tras una buena cosecha, ofrecieron una fiesta a los indígenas de aquellas tierras y compartieron con ellos sus alimentos en agradecimiento por haberles prestado ayuda y enseñado a labrar los campos.Visitantes caminan entre los puestos de venta en el mercado de Navidad de Núremberg.

NUEVA YORK

Pero la Navidad no llega realmente a la ciudad hasta que tiene lugar la ceremonia de encendido del gran árbol situado en el Rockefeller Center. Es un evento que congrega a una verdadera multitud, que suele contar con la presencia de algún cantante famoso y que se televisa en directo.
Además de su emblemático Árbol de Navidad, Rockefeller Center es famoso por su pista de hielo. Patinar en este lugar es una experiencia inolvidable, que se ha convertido en tradición, tanto para neoyorkinos como para turistas.

Por otro lado, la iluminación navideña es un verdadero espectáculo que envuelve toda la ciudad. Existen rutas en autobús para contemplar las luces de Navidad, tanto por Manhattan como fuera del centro, donde se muestran las exuberantes decoraciones de las casas particulares. Otra cita ineludible en Nueva York es la celebración de la Nochevieja en Times Square. Cada 31 de diciembre una gran cantidad de personas se congrega en esta emblemática plaza para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo con la caída de la bola y la posterior lluvia de confeti.

FIESTAS EN MÉXICO Y EL NIÑO VIAJERO DE CUENCA

La época navideña también se vive de una manera muy especial en México. El conocido como maratón Guadalupe-Reyes comprende varias semanas repletas de celebraciones, que comienzan el 12 de diciembre cuando se conmemora a la Virgen de Guadalupe y termina el 6 de enero, Día de Reyes.

En este periodo son habituales los intercambios de regalos, las comidas familiares y las quedadas con compañeros de trabajo.
Una de las tradiciones más singularmente mexicanas son las posadas, que recuerdan el peregrinaje de José y María por la ciudad de Belén en busca de alojamiento. Se celebran del 16 al 24 de diciembre y consisten en procesiones en las que se cantan letanías. Al finalizar la letanía, los asistentes se dividen en dos grupos. Uno de ellos entra en una casa y el otro se queda fuera y pide posada. Cuando quienes están en el interior de la casa dan posada a los peregrinos, la fiesta continúa con villancicos, bengalas y comida. Después se rompe la piñata, en la que suele haber fruta, dulces y juguetes.

Miles de mexicanos participan en Ciudad de México dando la serenata con las tradicionales Mañanitas a la virgen de Guadalupe, durante una misa celebrada en el santuario erigido en su honor.Otra emblemática tradición navideña es el pase del niño viajero, que se celebra cada 24 de diciembre en la ciudad ecuatoriana de Cuenca. Este desfile, en el que participan niños y jóvenes vestidos con sus trajes tradicionales,
congrega a miles de personas cada año. Además, carrozas, bandas populares e incluso diversos animales, acompañan a la estatua del niño viajero, a la que los habitantes de esta ciudad ubicada a unos 200 kilómetros al este de Guayaquil, dieron este nombre porque un religioso la llevó consigo en su peregrinación a Tierra Santa.

CALORES DE AUSTRALIA

Una forma muy diferente de celebrar la Navidad es la que se estila en tierras australianas, donde las fiestas se celebran bajo un intenso calor estival. Definitivamente, la Navidad en Australia no es blanca, pero eso no impide ver calles, casas y tiendas decoradas para la ocasión.

Las familias australianas también se reúnen para comer o cenar en estas fechas pero, ya que la temperatura acompaña, muchas lo hacen en la playa.

Papá Noel está muy presente durante el mes de diciembre, pero parece haber dejado aparcado su trineo junto a sus renos y, en cambio, no es raro verle disfrutando del surf.

Por lo demás, la Navidad australiana no difiere mucho de la que se vive en América o en Europa.

Ejemplo de ello es la ciudad de Sídney, con sus luces de colores, su gran árbol y sus conciertos y representaciones navideñas. Eso sí, todo ello en ropa de verano.

NAVIDAD ESPIRITUAL

Los más espirituales pueden aprovechar estas fechas para visitar Tierra Santa. En la ciudad de Belén se halla la Gruta del Nacimiento, donde una estrella de plata marca el lugar exacto en el que se supone llegó al mundo Jesús. Allí también se puede contemplar el pesebre que le sirvió de cuna. Todo ello está albergado por la Basílica de la Natividad.Cuenca, Ecuador, un desfile religioso por las calles de la ciudad andina.

Ante esta basílica se extiende la Plaza del Pesebre, rodeada a su vez por la Iglesia de Santa Catalina, la Mezquita de Omar y el Centro para la Paz.

La Plaza del Pesebre es el corazón de la ciudad y aquí la Nochebuena se vive de una manera muy especial.
Nazaret, la ciudad en la que vivió la Sagrada Familia, también guarda una relación muy estrecha con la Natividad.

En ella se encuentra la Gruta de la Anunciación, el lugar donde el ángel anunció a María la Buena Nueva. No muy lejos de allí, se pueden visitar distintos parajes relacionados con la vida de Jesús como el mar de Galilea, el monte de las Bienaventuranzas o la aldea de Caná.

Otra opción es acudir a la Misa del Gallo en San Pedro del Vaticano y, de paso, aprovechar para recorrer la ciudad eterna en Navidad. Cualquier época es buena para acercarse al Coliseo, a los foros romanos o a la recién restaurada Fontana di Trevi, pero en estas fechas Roma vive envuelta en una atmósfera más mágica si cabe.

MERCADILLOS EUROPEOS

Magia e ilusión es lo que se respira en los mercaditos navideños, una tradición muy arraigada en el continente europeo.
Con la llegada de diciembre, estos pequeños puestos de artesanía, adornos, dulces y bebidas calientes abren sus puertas en distintas ciudades de varios países.

Alemania se vuelca especialmente en estos mercaditos, que pueden verse por todo el país, desde la costa hasta los Alpes.

Entre los más famosos están el Christkindlesmarkt de Núremberg  y el Striezelmarkt de Dresde.

Vista del interior de la basílica de San Pedro del Vaticano durante la celebración de la Misa del Gallo.En la vecina Austria, la costumbre de celebrar mercados navideños también está muy consolidada.

Viena establece cada año su mercadillo navideño en la Plaza del Ayuntamiento. Pero si por algo es conocida la capital austríaca durante el periodo navideño es por su ya célebre concierto de Año Nuevo.

Aunque conseguir entradas para disfrutarlo en directo no es fácil. De hecho, debido a la gran demanda, la posibilidad de adquirirlas se determina mediante sorteo.

Tras este magnífico  concierto en el que todo el público participa, enfilamos la recta final de las vacaciones navideñas.
Aunque todavía queda una fecha muy especial, sobre todo para los niños de Latinoamérica y España. Se trata del 6 de enero, Día de Reyes, cuando toca abrir los regalos que han dejado Melchor, Gaspar y Baltasar.

Para quienes las celebraciones navideñas les hayan sabido a poco, siempre queda la opción de viajar a Rusia. Como la iglesia ortodoxa se rige por el calendario juliano, en aquel país la Navidad se celebra el día 7 de enero.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus