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Con una vista privilegiada, desde el borde sur del cráter del antiguo volcán Apoyo, cuya violenta erupción hace más de 23 mil años dejó una laguna de más de 6 kilómetros de diámetro, el visitante que llega a la finca Laguna Azul siente la frescura de la brisa que viene del gran lago Cocibolca.Modernos apartamentos con todas las comodidades.

Ubicada a solo 5 kilometros de la colonial ciudad de Granada, este pequeño pulmón verde de 250 manzanas distribuidas entre la falda y el borde de la laguna de Apoyo, pasa de ser un viejo y olvidado camino para llegar la Gran Sultana a convertirse en una nueva alternativa turística para la gente que le gusta disfrutar de la naturaleza y las comodidades que la vida moderna ofrece.

Posee una piscina infinita que termina en el borde del cráter de 175 metros de profundidad, cabañas y departamentos con aire acondicionado, baños privados, cocina, terraza, sala y hasta hamacas, el visitante puede pasar momentos agradables junto a sus amigos, familia, pero si  prefiere aventurarse a conocer la selva que circunda este bonito proyecto turístico, donde además, funciona una estación biológica para que los ecólogos, ornitólogos y estudiosos de la biodiversidad realicen sus estudios científicos.

La laguna de Apoyo, como todas las demás lagunas y volcanes de Nicaragua, fue declarada Reserva Natural en 1991 con el propósito de preservar y conservar todas las riquezas naturales, tanto en fauna y flora, así como sus bellezas escénicas.

Aunque pocos lo saben, la laguna de Apoyo también le pertenece a Granada, municipio con el que comparte sus aguas por el borde sur del antiguo volcán, hoy cubierto su cráter de agua cristalina, rico en peces, como el guapote lagunero y propicio para la práctica de diversos deportes acuáticos, como el buceo, kayak, natación, velas, remos, entre otros.

Sala amueblada en Finca Laguna Azul.Una ventaja de este ecoalbergue es que desde aquí se puede ver hacia el oeste el mirador de Catarina, un poco al norte, el espejo de la laguna de Tisma, y hacia el este la ciudad de Granada, con todas sus antiguas iglesias coloniales, las isletas y el volcán Mombacho.

La finca Laguna Azul cuenta con  dos senderos, uno que va al Chapernal y otro que lleva al cerro Motastepe, que es la parte más alta de toda la reserva natural, a la cual se puede ascender a pie o en cuadriciclos para dos personas.

También existe un sendero que baja hasta la laguna, para ambos senderos se requiere buena condición física. Aquí también se realizan actividades de observación y monitoreo de aves nativas y migratorias.

Mauricio Gómez Lacayo, gerente propietario de Finca Laguna Azul, dijo que este proyecto va dirigido a un segmento de turismo de aventura, para  gente joven y audaz que le gusta la aventura y los desafíos, pero también para la familia, ya que tiene apartamentos amueblados y acondicionados. Asimismo hay cabañas especiales para investigadores de la biodiversidad y personas que aman la naturaleza, que buscan un lugar tranquilo para descansar lejos del ruido de la ciudad.

“Tenemos la responsabilidad de respetar el medioambiente, de encadenar el desarrollo turístico rural con la zona urbana de Granada y creemos mucho en el turismo rural comunitario. Estamos en la ruta de Moncada, porque por aquí pasaba el general Moncada cuando iba a Chontales  y Jinotega durante la guerra,  pero además contamos con una laguna lindísima, senderos y un microclima agradable a solo uno pocos kilometros de la Gran Sultana”, enfatizo Gómez Lacayo.Piscina infinita al borde del cráter.

El proyecto ecoturístico Finca Laguna Azul forma parte de la Ruta Colonial y de los Volcanes que promueven el Instituto Nicaragüense de Turismo y la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur).

Taririfa:
Cabaña, US$55 más IVA por día. No incluye desayuno.

Cómo llegar:
Costado norte del  cementerio de Granada, 5 km al oeste, camino de tierra.

Vista de la ciudad de Granada desde una cabaña de Laguna Azul.

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