Secciones
Multimedia
EN RUTA

Madrid, ciudad del ocio

Foto por: EFE / END

Museo del prado

Atractivos. Museos, infinidad de restaurantes, grandes teatros y el mítico Santiago Bernabéu forman parte de la oferta turística de la capital española.

Da igual que sea invierno o pleno agosto —con la diáspora de capitalinos a zonas de playa o descanso— porque en las calles y en muchos locales de Madrid siempre hay acceso a una rica oferta de ocio.

Esa sensación de ciudad que nunca duerme, en la que el amanecer marca un nuevo día con multitud de posibilidades musicales, deportivas o teatrales, es la que le da un atractivo inigualable que llama a muchos turistas a volver una y otra vez.

Teatro, danza, música, ópera, ballet, zarzuela, musicales, cabaret… y todas las ramas de las artes escénicas tienen cabida en la capital. Con un centenar de teatros, es prácticamente inabarcable y misión imposible ser testigo de todas y cada una de esas obras de arte.

El Teatro Real, La Zarzuela, el Reina Victoria, el Nuevo Alcalá, el mítico Maravillas o los más conocidos de Gran Vía (Lope de Vega, Rialto, La Luz Philips o Coliseum, con su especial predilección por los musicales y un toque Broadway), hacen de la capital el gran escenario de España.

La gastronomía es un plato fuerte, valga la redundancia, de su oferta turística. Miles de locales en los que dejar seducir el paladar con recetas internacionales, vanguardistas, de fusión, mediterráneas, vegetarianas o “slow food”, todas ellas propuestas que se pueden encontrar en un mismo barrio.

Locales como las tabernas de La Ardosa, en las que parece haberse detenido el tiempo a comienzo del siglo XX, o los locales más ‘cool’ —como los del grupo Larrumba (Marieta, Perrachica, Peyote San)—, aportan una riqueza culinaria diversa en la que también tienen cabida desde la taberna clásica de pinchos a los restaurantes que juegan en la liga de las estrellas Michelin.

Atractivos infalibles

Un reclamo potente de la capital es el estadio Santiago Bernabéu, epicentro de uno de los emblemas de la marca España en el extranjero: el Real Madrid. Un equipo de futbol que levanta pasiones en cualquier rincón del planeta y aporta un sello distintivo a la oferta de ocio de la ciudad: su sala de trofeos o asistir a un partido se sienten como una cita indispensable para los aficionados a este deporte.

Es un clásico, como también lo es, fundamentalmente para los turistas extranjeros, acudir a alguno de los tablaos flamencos dispersos por la ciudad. La Quimera, Torres Bermejas, Las Tablas o Cardamomo son solo un ejemplo de este reclamo del arte folclórico español. Pero en esa lista no puede faltar el conocido Corral de la Morería, que en sus más de 60 años de historia ha visto pasar por su escenario a las grandes figuras del cante, la guitarra y el baile flamenco.

Más allá de la ropa y los complementos, hay mercados con mucho encanto, como el Rastro, Las Ranas o el de Motores, que permiten rememorar el comercio clásico de los antepasados y encontrar en ellos objetos inimaginables.

Arte en estado puro

No se podría entender la agenda cultural y de ocio de la capital de España sin mencionar tres grandes joyas del arte mundial: los museos de El Prado, Reina Sofía y Thyssen-Bornemisza. Sus paredes albergan más de 36,000 obras, muchas de ellas de los grandes nombres que ha tenido hasta ahora el arte pictórico: Zurbarán, Velázquez, Goya, Monet, Van Gogh, Picasso, Miró o Dalí.

Galerías de arte valiosísimas concentradas en torno al Paseo del Prado que son solo la joya de la corona de la oferta museística de la ciudad. Porque hay más: no se puede pasar por lo alto el Museo Arqueológico Nacional, con 13,000 piezas entre las que destaca la archiconocida Dama de Elche, o el Real Jardín Botánico, con 5,000 especies de plantas vivas.

Paseos con encanto

Cogerle el pulso a la ciudad de día es un atractivo que encandila a los visitantes. El parque de El Retiro es una zona verde en el centro de la ciudad que permite aislarse del bullicio urbano. Pasear en barca o tumbarse al sol en sus zonas ajardinadas están entre sus principales reclamos.

La Casa de Campo es el pulmón de Madrid con sus más de 1,700 hectáreas, senderos y arbolado; extensión que da una idea de la mucha riqueza paisajística y cultural que esconde en sus entrañas. Su extensión —es cinco veces más grande que el Central Park de Nueva York—, lo convierte en un lugar idóneo para pasar un día de pícnic en familia y disfrutar del campo sin salir de la gran ciudad.

Más allá de estas zonas verdes, es muy recomendable callejear por sus barrios más populares: Las Letras, Latina, Malasaña o Chueca y dejarse envolver por su ambiente de pequeños comercios, tabernas y mercados que hacen el día a día de la capital. 

Disfrutar del atardecer o de la noche en algunas de sus terrazas o plazas es una de las cosas imprescindibles que hay que hacer en la ciudad.

Madrid, de los niños

Los pequeños de la familia también encuentran en la capital de España un espacio único para sus diversiones. En esa oferta, Madrid Río tiene un papel fundamental por contar con espacios de juegos infantiles de acceso gratuito y al aire libre. A ello, se suma la oferta de parques de atracciones y temáticos (Parque de Atracciones o el cercano parque Warner) que hacen las delicias de los niños.

De norte a sur y de este a oeste, Madrid ofrece en todos sus rincones un motivo único y argumentos con fundamento para disfrutar del ocio desde que se pone el primer pie en la ciudad hasta que los pasos se encaminan lejos de la capital española.