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De hablar pausado, lento caminar y un corazón generoso. Así recuerdo al señor Peder Kolind, con quien compartí en dos ocasiones gracias a los proyectos que impulsó en su patria adoptiva, Granada.

Cuando llegaba a las instalaciones de Carita Feliz, el centro educativo que fundó, los niños corrían a saludarlo y él los recibía con especial cariño. Era su benefactor, la persona que hacía posible que estudiaran y que se alimentaran a diario de la mejor manera posible.

Su altruismo lo llevó hasta el deporte, así fundó el Sport College, un lugar donde enseñaban diversas disciplinas y en el que destacó el Futbol Club Carita, que llegó a jugar en la Segunda División del futbol nacional.

Asimismo, construyó un complejo habitacional que funcionaba como una villa, donde los habitantes pagaban un costo mínimo por la vivienda que sería de ellos.

Hablar de él sin mencionar el hermoso complejo donde moraban las piezas de arte precolombino que logró colectar, sería blasfemia. En Mi museo, ubicado en la avenida principal de Granada, puso a disposición de los visitantes, tanto nacionales como extranjeros, la exhibición de las piezas sin ningún costo. En ese mismo lugar funcionaba su oficina como cónsul.

Ayuda

El deseo de ayudar surgió cuando, caminando por el parque central, encontró a un grupo de niños con hambre que se acercó para pedirle comida.

Ese día les compró la cena y al día siguiente había más niños esperando por él en el mismo lugar. Al ver que eran tantos, decidió buscar a una persona para que les cocinara en una casa y que así no tuvieran que comer en el parque.

Además de la necesidad de alimentación, notó que requerían de algunas cosas básicas en el hogar y de un oficio para ganarse la vida. Así es como impulsó clases de cocina, costura, belleza, repostería, inglés, computación y contabilidad, así como el reforzamiento escolar.

En 2005 construyó el proyecto habitacional Villa Sonja, para 101 familias de escasos recursos económicos, a quienes en enero pasado les entregó sus escrituras. También era propietario de Mi Museo, una colección de cerámica precolombina nicaragüense que mantuvo abierto al público todos los días del año, sin costo alguno.

Funerales

Peder Kollind era cónsul honorario de Dinamarca en Nicaragua y murió el último domingo a causa de un infarto. Kolind estaba ingresado en un hospital capitalino desde hace quince días, donde los médicos le estaban atendiendo una fractura en la pelvis que sufrió tras una caída accidental.

Su cuerpo fue trasladado a Granada en horas de la tarde, ciudad en la residió los últimos 14 años. “Es un golpe muy fuerte para todos nosotros, es lamentable. Jamás imaginamos que esto podía suceder", lamentó Mayling Bustos, directora del centro de ayuda social Carita Feliz, fundado por el danés poco después de su llegada, en 2001.

Bustos lo describió como un hombre con una gran conciencia social y muchas ganas de tenderle la mano a las personas más necesitadas. Por eso en 2001 inició la construcción de Carita Feliz, edificio que actualmente recibe a más de 700 niños, adolescentes y jóvenes de diferentes barrios granadinos que están estudiando y se están preparando en el campo laboral.

Sus restos fueron velados la noche del domingo en Carita Feliz, ubicado en la calle San Juan del Sur de la Gran Sultana, y llevados a Managua este lunes, a la espera de ser trasladados a su natal Dinamarca.

14 años residió en Granada el señor Peder Kollind.

101 familias se beneficiaron con proyecto habitacional.

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