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  • EFE

Más de 30 años después y ya con 67, Arnold Schwarzenegger se ha vuelto a meter en la piel de su personaje más popular, “Terminator”; por el que sí pasan los años, pero ofrece la misma energía de siempre con un “soy viejo, pero no obsoleto”.

 Austríaco de nacimiento, Arnold Schwarzenegger logró adaptarse de manera total a la sociedad estadounidense, hasta el punto de llegar a ser gobernador de California en dos mandatos, de 2003 a 2011.  

Un éxito en el que tuvo mucha participación su mujer, Maria Shriver, del clan de los todopoderosos Kennedy --hija de Eunice Kennedy, una de las hermanas de John y Robert--, un dato que le abrió de par en par las puertas de la política, pese a que pertenezca al Partido Republicano.

Durante esa época, Schwarzenegger estuvo volcado en la política y dejó un tanto de lado su exitosa carrera en el cine. Pero el fin de su etapa como político al mando coincidió con el fin de su matrimonio; decidió refugiarse en el cine y, como casi siempre en su carrera, en el de acción.

Entre 2003 --año en el que se estrenó el tercer “Terminator”-- y 2011, el actor participó en muy pocos proyectos cinematográficos. Poco más que un cameo en “Around the World in 80 Days” (2004) con Jackie Chan, y en “The Kid & I” (2005), aparte de algunas colaboraciones de voz.

Pese a esa ausencia del cine, el actor no quiso separar radicalmente su aspecto político del artístico y, en su despacho de Sacramento, exhibía orgulloso la espada con la que rodó “Conan the Barbarian”, su primer éxito, allá por 1982.

UNA NUEVA ETAPA
Una etapa que cerró a comienzos de 2011, momento en el que volvió a estudiar proyectos cinematográficos e incluso empezó a desarrollar un superhéroe de comic junto al prestigioso guionista Stan Lee, cocreador de personajes como “Los 4 Fantásticos”, “Spider-Man”, “Hulk”, “Iron-Man” o “X-Men”.

La idea era crear “Governator”, cuya primera aventura debía salir al mercado a inicios de 2012, pero los escándalos personales de Schwarzenegger --salió a la luz que tenía un hijo secreto con una de sus empleadas domésticas-- le costó su matrimonio y este nuevo proyecto se canceló inmediatamente.

Unos meses después se produjo su regreso al cine y a las grandes producciones de acción, con “The Expendables 2” (2012), donde estaba rodeado de todos sus amigos de generación y de estilo: Silvester Stallone, Dolph Lundgren, Chuck Norris o Jean-Claude Van Damme, entre otros.

“He vuelto”, afirmó varias veces el actor, parafraseando a su personaje de “Terminator”, en la presentación de “The Expendables 2” en la feria Comic-Con de San Diego, donde acudió acompañado de su amigo Stallone. “He matado a 289 personas, Sly (Stallone) ha matado a 288”, dijo entonces un divertido Schwarzenegger.

30 AÑOS DESPUÉS
Hace 31 años, el nombre del actor empezó a usarse como sinónimo de acción tras el estreno y el gran éxito de “Terminator”, una película dirigida por James Cameron y en la que interpretaba a un malvado cyborg que viaja desde el futuro para eliminar a Sarah Connor (Linda Hamilton) y evitar así que engendrara a su hijo John, que en el futuro se convertiría en el líder de la resistencia contra las máquinas que trataban de dominar el mundo.

Cuatro entregas más tarde llegamos a “Terminator Genysis”, el definitivo intento de Schwarzenegger para recobrar su estatus de estrella cinematográfica a través del personaje más famoso de su carrera.

En esta nueva entrega se descubre que en la época en la que estaba ambientada la primera película, en 1984, hubo un segundo Terminator enviado, no para matar, sino para proteger a Sarah Connor (interpretada ahora por Emilia Clarke, la Khaleesi de “Game of Thrones”).

Una película que es, además, un excelente vehículo de lucimiento para Schwarzenegger, el único personaje de la película que envejece ya que él solo viajó una vez desde el futuro y, desde entonces, el cuerpo que cubre su estructura metálica ha envejecido al ritmo del de cualquier humano.

Una edad --el actor tiene 67 años-- que se utiliza como un divertido elemento en la película, con un “Terminator” que usa una nueva coletilla: “soy viejo, no obsoleto”.

Mientras, el actor sigue disfrutando de un personaje que, quizás, no ha sido de los más rentables de la historia del cine, pero sin duda ha sido y es, uno de los más conocidos y de los que más huella han dejado en los espectadores.

 

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