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  • AFP

"Juego de Tronos" alcanzó la gloria este domingo en Los Ángeles al llevarse el Emmy a Mejor serie dramática, en la que debía ser la noche más especial en la despedida de "Mad Men".

La serie fantástica, basada en las novelas del escritor George R.R. Martin sobre la lucha por el poder entre siete reinos, consiguió por fin el ansiado trofeo que se le escapaba de las manos desde 2011.

Peter Dinklage repitió como Mejor actor de reparto por su papel de Tyrion Lannister, miembro de una de las familias más poderosas de la saga. Emilia Clarke y Lena Heady no pudieron en cambio emularle en la categoría femenina.

La serie también sumó los galardones a Mejor dirección y Mejor guión como reconocimiento al trepidante y trágico año que ha tenido enganchados a miles de fans en todo el mundo.

Pero la fiesta de "Juego de Tronos" amargó por completo la de "Mad Men", que tras emitir su último episodio en mayo de este año esperaba despedirse con broche de oro y cosechar varios Emmys para la historia.

En cambio, Jon Hamm fue el único consuelo para este drama que narró durante ocho años las aventuras de una agencia de publicidad en el Nuevo York de los años '60.

Tras siete años de desaires, la Academia de la Televisión recompensó finalmente la interpretación de Don Draper, un atractivo pero atormentado publicista que huye frenéticamente hacia adelante para escapar del pasado.

El actor reconoció que le parecía "imposible e increíble" recibir un premio que logró ganar gracias al trabajo de todo el elenco.

Sus compañeras de reparto no tuvieron la misma suerte. Los Emmy dijeron adiós a los personajes de Peggy Olsen y Joan Harris sin haber recompensado una sola vez a sus actrices, Elisabeth Moss y Christina Hendricks, que optaban a los premios principal y de reparto.

Viola Davis entra en la historia

La 67ª edición de la ceremonia vivió un momento histórico cuando Viola Davis subió al escenario convertida en la primera artista negra que se impone como Mejor actriz dramática por su papel de astuta abogada en "How To Get Away With Murder".

"Déjenme decirles algo. Lo único que separa a las mujeres de color de cualquier otra persona es la oportunidad", afirmó, mientras agarraba con fuerza su trofeo. "No se puede ganar un Emmy por papeles que simplemente no están disponibles".

Davis, de 50 años, señaló que "haber entendido el significado de la palabra fracaso" le ayudó a convertirse "en una persona más fuerte" para poder sobrevivir en Hollywood.

La celebración fue completa con la victoria de Uzo Aduba en la categoría de reparto por dar vida a la estrafalaria y vulnerable "Crazy Eyes" en la cárcel de "Orange Is The New Black".

Nueva reina de la comedia

"Veep" dio otra de las grandes sorpresas de la noche al arrebatarle el título de reina de la comedia a "Modern Family", invicta desde 2010.

Julia Louis-Dreyfus ganó su cuarto Emmy consecutivo por encarnar en esta comedia política a la presidenta Selina Meyer, un personaje que encarna los desafíos de muchas mujeres a la hora de mandar.

Su vicepresidente en la serie, Tony Hale, también ganó por su papel secundario.

"Transparent", favorita al título, terminó llevándose el galardón para su protagonista, Jeffrey Tambor, que interpreta en esta producción original de Amazon a un padre de familia que reconoce públicamente su transexualidad, un tema cada vez más frecuente en Hollywood.

El actor, de 71 años, dedicó emocionado su galardón a la comunidad transexual que le ha ayudado a desarrollar su personaje de Maura, una mujer que lucha para que sus tres hijos y su entorno acepten su nueva realidad.

"Gracias por vuestra paciencia, gracias por vuestro coraje. Gracias por vuestras historias y vuestra inspiración. Gracias por permitirnos ser parte del cambio", declaró.

La creadora de la serie, Jil Soloway, también ganó el premio a Mejor dirección. La serie está basada en la vida de su padre, que hace cuatro años reconoció su verdadera identidad de mujer.

Allison Janney, de su lado, repitió como Mejor actriz de reparto por encarnar a la madre de una madre soltera que reinicia su vida tras superar sus problemas de alcohol en "Mom".

"Olive Kitteridge" fue otra de las grandes triunfadores de la noche al convertirse en la Mejor serie limitada y repartir premios entre sus protagonistas, Richard Jenkins y Frances McDormand, y su actor de reparto, Bill Murray.

La serie, basada en la novela homónima de Elizabeth Strout --ganadora en 2009 del Pulitzer de ficción--, cuenta la vida de un matrimonio y de la depresión que ella arrastra desde hace 25 años.

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